Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 1 Marzo, 2017

La Liga se juega la temporada contra Limón

El partido de esta noche entre Alajuelense y Limón debe marcar el futuro de la temporada para los locales.
¡O ganan, o ganan!
No hay otra.
Si el León quiere meterse en la cuadrangular, está obligado a derribar los pines que están arriba y el domingo pasado falló en su primer intento. En cuestión de minutos, cuatro para ser exactos, dejó escapar un resultado favorable ante Santos, uno de los líderes, se puso de nuevo a punto de K.O., pero el empate agónico le dio respiración asistida.
Hoy le toca otro puntero, no otro, el único puntero, la Tromba de Limón líder indiscutible del Verano que le lleva la módica suma de diez puntos a su rival de turno, toda una friolera de unidades que si aumentan a trece, en la casa anfitriona mejor apague y vámonos.
Si la Liga busca terminar entre los cuatro primeros clasificados, tiene que vencer a los que están arriba y con Santos no se pudo. Hoy toca Limón, juego clave para los manudos, determinante para su técnico Benito Floro, cada vez más obligado y presionado a mostrar que les ha inyectado a sus pupilos una nueva forma de jugar al fútbol que hasta ahora, solo se ve por breves minutos en cada confrontación.
El Verano está sofocante de calor, los partidos en el día son infernales, pero está también apretado en la clasificación, ya cayeron dos técnicos y en el candelero hay otros candidatos al cadalso, de manera que el León o ruge o sigue convertido en inofensivo minino.
Limón se le presenta a la Liga como el rival ideal para alzar vuelo; un triunfo manudo revitaliza al equipo, le da oxígeno al cuerpo técnico y lo acerca a la mitad de la tabla, con posibilidades aritméticas de que se produzca más adelante el milagro de la clasificación.
Lo que pasa es que Limón se presenta en la Catedral con otro propósito, su propósito, su meta y anhelo que es seguir derribando rivales, metiéndoles goles por todos los ángulos, para mantenerse en la cúspide del torneo.
Hincar a la Liga en su parcela sería otro golpe de efecto contundente de los discípulos de Horacio Esquivel en el sentido de que les gusta la azotea del edificio, desean seguir habitándola y enviarían con el triunfo, nueva señal de que en este Verano, hay candidatos al título de nombres distintos a los tradicionales.
El marcador final de este Alajuelense-Limón va a dejar secuelas, que nadie lo dude y en guerra avisada no muere soldado. Ojo don Benito.
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