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Lunes, 17 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 23 enero, 2017


NOTA TANO

Benito Floro está siendo muy expuesto y puede terminar lastimado.

Suenan mucho las voces de seguidores del Alajuelense que, debido al mal arranque del León en las primeras tres fechas del Invierno en las que sumó un empate y dos derrotas, consideran que la dirigencia eriza debió firmarlo como cabeza general del club, con supremos poderes para la administración, gerencia y asesoría del cuerpo técnico, pero no darle el cargo de entrenador. Este debió ser para un manudo de cepa, tipo Javier Delgado.

Don Benito arriba, con don de mando y un entrenador criollo al frente del primer equipo.

Decimos esto porque si el Alajuelense continúa dando tumbos, incluso con el retorno de sus seleccionados, a sus fanáticos se les va a agotar la paciencia, porque los costarricenses no nos distinguimos precisamente por nuestra cultura deportiva.

Si la Liga no empieza a sumar, y debe ser pronto, en cualquier momento van a llegar de las gradas insultos verbales para el director técnico español, gritos, amenazas y puede que lamentablemente le alcance algún objeto de un desaforado que perdió el equilibrio emocional por nuevas derrotas del equipo de sus amores.

Sin tomar en cuenta el resultado que pudo tener el Alajuelense en su juego de la noche de sábado con Herediano, se debe aplaudir y reconocer el aplomo, la paciencia y la tolerancia de prácticamente toda la fanaticada del León, que no se ha rebelado en contra de los pobres resultados del equipo, que cayó frente a Santos y Liberia y le empató a Limón, pero este apoyo silencioso desde los graderíos, se puede cortar en cualquier momento si el equipo sigue hundido en la clasificación.

Benito Floro dicta en las conferencias un discurso de beneplácito y aprobación por el esfuerzo de sus cachorros, la mayoría de los liguistas lo comprende, lo tolera y lo entiende. Pero, pero, esta luna de miel se puede cortar de tajo cuando la fanaticada pierda la paciencia, empiecen los cuestionamientos e insultos hacia el trabajo del español y entonces se puede tensar la cuerda.

Si la Liga no reacciona y empieza a sumar, sería bueno que sus dirigentes cambien el discurso, no prometan títulos ni clasificaciones y envíen un mensaje claro de que en verdad, están haciendo equipo para el cercano futuro y ver si su clientela acepta el texto.