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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 11 enero, 2017


“La Teja” puso de nuevo a José Salvatierra en el ojo de la tormenta

¿Cuáles son los derechos y deberes de la prensa deportiva a la hora de dar cobertura a una información?

Como periodista de larga trayectoria tengo mis propios criterios, pero voy a repasar esta información criolla para que nos sirva como reflexión. No es crítica, es para comentar.
El jueves de la semana anterior “La Teja” publicó una noticia que informaba que el futbolista José Salvatierra supuestamente se había enfiestado en Tamarindo en las celebraciones de fin de año. Informa que un par de videos que circularon en Facebook, lo muestran tambaleándose mientras intentaba bailar y en otro, el futbolista “sale prendiendo un cigarro que, a primera vista no es de tabaco, porque debe acercarle el encendedor cada vez que desea “jalar”, dice la nota.
La periodista de “La Teja”, Karol Espinoza, quien firma la nota buscó las reacciones. Llamó al Alajuelense y su periodista Ferlin Fuentes respondió que Salvatierra no es jugador del equipo. Recordemos que acaba de ser cedido a préstamo al Dallas de la MLS.
Al día siguiente el periódico publica más reacciones de las partes. Contactaron al representante del jugador Kurt Morsink, quien dijo que no había hablado con Salvatierra del tema y que no conocía de los videos.
“En todo caso es un asunto privado que no lo va a afectar en su traspaso al Dallas”, y el agente cortó la comunicación y colgó el teléfono.
Hasta aquí no hay problema.
Luego, cuenta “La Teja” que contactaron vía correo electrónico al Departamento de Prensa del F.C. Dallas para saber si los dirigentes habían visto los videos y qué pensaban del asunto, pero no recibieron respuesta.
Viene entonces mi inquietud como profesional.
¿Tiene derecho un medio de comunicación a eventualmente destrozar el futuro de un jugador por un mal paso en su vida privada?
Pregunto esto sin ánimo de crítica porque… ¿qué sucede si los dirigentes del Dallas, alertados por “La Teja”, indagan y confirman la fiesta de su nuevo fichaje y cortan la relación?
¿Es justo, ético, normal que un deportista se quede sin trabajo porque se tomó unos tragos y fumó lo que no debía fumar, gracias a la acuciosidad de un medio informativo?
Si el atleta actuó irresponsablemente, quien debe cortarle la cabeza es su patrón, pero no inducido o carboneado por la prensa. Eso creo yo.
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