Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 17 Diciembre, 2016

El error monumental de Quirós le dio otro rostro al partido

Desde luego que el error garrafal de William Quirós le dio una nueva y sorpresiva dirección al juego final de la cuadrangular entre Saprissa y Herediano, porque no hubo espacio para los analistas de proyectar cómo se desarrollaría el partido.
Tácticamente los dos técnicos empezaron sin sorpresas en sus sistemas: el Saprissa su acostumbrado 4-4-2 con su formación estelar si partimos del hecho de que Heiner Mora es mejor defensa derecho que el lesionado Hanzell Arauz, mientras que Hernán Medford tuvo que construir una línea de cinco en defensa con jugadores no habituales, dadas las ausencias de Johnny Acosta, Luis Omar Hernández, Pablo Salazar y Gerson Torres.
En esta misma Nota hemos comentado que el excampeón nacional no resiente las ausencias de los estelares, porque “El Pelícano” utiliza otros jugadores que cumplen. Ahora les tocó el turno a Allan Miranda, Heyrel Saravia, José Miguel Cubero, abrieron a Leonardo González al carril izquierdo y Quirós, el autor del desaguisado, fue de nuevo titular en la franja derecha.
Apenas en el minuto 7 el clásico del buen fútbol agarró por otro destino; pase largo de David Guzmán a la espalda de los centrales florenses en busca de Fabrizio Ronchetti; anticipa Quirós quien presionado por el uruguayo procura retrasar el balón al portero Leonel Moreira. Lamentablemente lo hace muy corto y le sale más bien un servicio perfecto para que Fabrizio que siguió la jugada, venciera con toque muy técnico la salida del cancerbero.
Con este gol de madrugada, todas las interrogantes previas a cómo se podía desarrollar el juego se desplomaron.
¿Jugaría Herediano al empate?
¿Presentaría Medford un esquema conservador?
¿Atacaría el Saprissa desde el primer minuto obligado al triunfo?
¿Cómo se presentaría el partido?
La anotación de Ronchetti metió al Monstruo en un juego de confort, desde luego que les quitó el 90% de la presión a sus jugadores, que temprano hallaron la red a la que estaban obligados a acudir si querían el título automáticamente y, todo lo contrario, le pasaron la presión al Team.
Contra las cuerdas, Herediano se cargó de ansiedad y al producirse el par de errores monumentales de Walter Quesada que lo perjudicaron notoriamente el equipo se descarriló, se desconcentró, se perdió y el golazo de Marvin Angulo simple y llanamente dictó sentencia.
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