Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 10 Diciembre, 2016

Urgen dirigentes de club menos fanáticos

Hubo un momento en el Clásico en que Allen Guevara montó un contraataque y Alajuelense se le fue encima a la defensa morada con ventaja de hombres. McDonald se le abrió a la derecha al “Cusuco” a la espera de recibir el balón que lo dejaba cara a cara con Danny Carvajal, pero Allen remató mansamente a las manos del portero.
Hubo un momento en el Clásico en que la defensa del Saprissa rechazó débil y el balón le quedó brincando y riquísimo para darle a Jorge Claros con todo el marco a sus disposición. El catracho remató mansamente a manos del portero.
Hubo un momento en el Clásico en que José Guillermo Ortiz se trepó en la bicicleta y dejó botado a Adolfo Machado y a dos metros del primer palo que defendía Carvajal, remató desviado.
Hubo un momento en el clásico en que le pasaron un balón a Johnny Woodly, nada más para que lo controlara en las narices de Carvajal y anotara, pero al ariete la bola se le escurrió de sus zapatos como agua entre los dedos.
Hubo un momento en el Clásico en que David Guzmán, en posición prohibida, le hizo un pase de cabeza a Heiner Mora, quien también de cabeza empató el partido para Saprissa a seis minutos del final.
Hubo un momento, después del Clásico, en que el nuevo presidente de Liga Deportiva Alajuelense, Fernando Ocampo, solicitó fuertes castigos para el cuerpo arbitral de ese partido porque al permitir ese gol del Saprissa “echó a perder el trabajo de toda una temporada de su equipo”
¡Qué les parece, amigos fanáticos como decía don Luis Cartín!
De antología.
Un error común y silvestre como los que cometen todos los silbateros del mundo a toda hora, ahora en perjuicio del Alajuelense, tiró por la borda el trabajo de toda la temporada.
¿Cuál trabajo, señor Ocampo?
Todavía no se ha dado cuenta el novel dirigente rojinegro, que los seguidores de la Liga han sufrido y padecido de una de las temporadas más desastrosas del club en muchos años, imposible de salvar en un solo partido, al que los leales seguidores del León acudieron masivamente en apoyo del equipo.
Lo que menos necesita el fútbol costarricense es otro presidente de club grande fanático y confiamos en que don Fernando, profesional inteligente e íntegro, recapacite y analice el fútbol y el desempeño de su equipo con parámetros más profundos que el consabido reclamo al trabajo del juez.

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