Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 12 Diciembre, 2016

Clubes deben denunciar actos de indisciplina de sus jugadores​

Siempre me ha llamado la atención el comportamiento de los dirigentes de nuestro fútbol a nivel de clubes, a la hora de que deciden separar jugadores. El caso más reciente se dio en Liga Deportiva Alajuelense.
Separan a Hárold Cummings, Diego Madrigal y Juan de Dios Hernández sin mayores explicaciones. Un simple comunicado con la noticia.
Como los dirigentes no explican las razones de esa separación, la prensa deportiva y los aficionados especulan y enfilan las baterías en dos sentidos: los separaron por bajo rendimiento o por indisciplina.
Lo del bajo rendimiento compete al cuerpo técnico y si se toma la decisión en ese sentido, poco o nada se puede especular en los entornos de la institución.
Pero, cuando crece el rumor de que los futbolistas fueron separados por indisciplina, de inmediato se le presentan al público las entrevistas individuales con los jugadores separados y es aquí donde nace la inquietud del columnista.
El periodista le preguntó tanto a Cummings como a Madrigal. ¿Cometieron ustedes actos de indisciplina?
¿Fue por ese comportamiento que los separaron del equipo?
Cummings responde: “yo no bebo alcohol”.
Madrigal contesta: “soy un profesional del fútbol”.
Directa o indirectamente los dos jugadores niegan que hayan cometido actos de indisciplina. El periodista no repregunta ni insiste en el tema.
El club calla.
Entonces... ¿quién queda mal?
El equipo sin ninguna duda.
Lo que uno dice es que si estos futbolistas u otros con anterioridad, de verdad cometieron actos de indisciplina que no son solo beber licor, la dirigencia, en este caso del Alajuelense debe denunciarlo en su comunicado de la separación.
No vemos la razón por la cual no se indique el motivo de la separación y el mismo club la omita, la esconda.
¿Si un futbolista trasnochó, se emborrachó, se fue de fiesta o incumplió los horarios de entrenamientos, por qué no denunciarlo en la nota que informa de su separación?
¿Existe algún código interno que lo impida?
Porque a como se presentan los hechos, hoy con estos tres jugadores manudos, la temporada pasada con Diego Calvo y una larguísima lista de jugadores separados de sus respectivos clubes por supuestos actos indisciplinarios, quien queda mal a los ojos de los aficionados es la dirigencia del equipo y no el futbolista, que pasa a ser víctima de una errónea e injusta decisión de sus patronos.