Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 5 Diciembre, 2008

NOTA DE TANO


Cuando a las instancias finales del campeonato se asoman clasificados equipos que no son de la Meseta Central, casos actuales de San Carlos, Liberia y Pérez Zeledón; a los que pretendemos comentar y analizar el juego se nos dificulta la apreciación, básicamente porque vemos jugar muy poco a estos clubes durante la temporada regular.
En mi caso, durante todo el Torneo de Invierno, en vivo y a todo color, vi jugar a Liberia creo que dos veces, una a los toros, ya al final contra Herediano y a los guerreros ni una sola vez. Claro que los vemos mucho por la televisión, pero no es igual si lo que se pretende y necesita es tener a mano una panorámica de los equipos para analizar como se paran en la cancha. La TV solo nos ofrece el camino de la pelota y no el planteamiento del equipo.
Entonces, la prensa deportiva se deja llevar mucho por las nóminas; se supone que equipos caros cuentan con los mejores jugadores, de ahí que el 95% de mis colegas, a la hora de los sondeos dieron como favoritos para avanzar a las semifinales contra Saprissa y Alajuelense, a Liberia y a Brujas. Si a mi me hubieran preguntado, probablemente hubiese respondido lo mismo.
La apreciación cambia radicalmente cuando se presenta la oportunidad de ver jugar a uno de estos equipos con regularidad o mínimo, una sola vez.
Personalmente no tenía la menor idea del potencial futbolístico de tres jugadores sancarleños a los que poco o nunca había visto jugar: Víctor Portuguez, César Céspedes y Alvaro Sánchez. Este último se estaba haciendo notar por sus anotaciones y figuraba a menudo en el equipo ideal de “La República” que se publica cada lunes.
Cuando nos sentamos en el Rosabal Cordero a presenciar el juego Herediano-San Carlos en el que los norteños amarraron su clasificación a los cuartos de final, nuestra valoración del equipo de Juan Carlos Arguedas varió por completo y entonces, por primera vez le notamos opciones de que podía dejar a Brujas en el camino, como finalmente sucedió.
No se necesita saber mucho de fútbol para darse cuenta de que Luis Peña, Carlos Picado y Edder Monguío de verdad son defensas, porque saben hacer su trabajo: defender.
¿Alguien duda todavía en este país de que Alejandro González de Carmelita es un gran defensa?
Lleva cinco o seis temporadas soportando plomo y defendiendo lo indefendible en equipo pequeño, sin ninguna ventaja de los zagueros de los clubes grandes. Luis Peña y Picado son dos gemelos futbolísticos de Alejandro y se saben su oficio, ese no dejar pasar nada…sin contemplaciones. ¿Recuerdan al “Caballo” Otárola y a “Palomino” Calvo?. Por ahí anda la cosa. Monguío es más técnico.
Los toros nos presentan tres defensores centrales de oficio, más esas tres caras nuevas prometedoras; más Carlos Clark, de lo mejorcito en su puesto y se va integrando una nómina solvente que terminaremos de analizar mañana.

[email protected]