Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 28 Noviembre, 2008

NOTA DE TANO


Los propietarios del Herediano decidieron vender el sofá.
¿Recuerdan la jocosa historia de Franz y Fritz?
Quien pagó los platos rotos por el fracaso del equipo en el Torneo Apertura fue el asesor técnico colombiano, Pompilio Páez, brazo derecho del entrenador Paulo César Wanchope quien, todo lo contrario, aguantó el socollón que estuvo a punto de tumbarlo y convenció a sus patronos de que merece seguir en el puesto.
Cuando la familia Blen fichó a Wanchope, este a su vez fichó a Pompilio. Ahora los Blen echan a Páez y Paulo no lo defiende, no pide que siga, de manera que es fácil deducir que el malo de la película ha sido don “Pompi”.
La eliminación de una de las nóminas más caras del campeonato nacional se ha resuelto en principio con el despido de un hombre de bajo perfil dentro del engranaje del club y con el ascenso a un puesto administrativo del capitán del equipo.
¡Tremenda resolución!
Ahora los propietarios del sofá nos anuncian el fichaje de un asistente técnico que sustituya a Pompilio.
Tengo la impresión de que si los Blen, o los Salas, supieran algo de fútbol, detalle que a la fecha es incierto, se habrán dado cuenta de que ese asesor, ese asistente, ese maestro que urgen tener al lado de Wanchope, está residiendo a la vuelta de la esquina y es un herediano de cepa: se llama Orlando de León.
Con los ojos cerrados y sin dudar un segundo, si yo fuera el dueño del Herediano, contrato de inmediato a don Orlando para que trabaje como asistente de Wanchope.
¿Quién mejor que De León?
Casado con una herediana de raza; ex técnico del equipo; con títulos, glorias y reconocimientos en todo el fútbol centroamericano. Ex técnico de la selección de Guatemala; maestro de maestros; forjador de talentos; descubridor y mentor de estrellas; lector intrépido y audaz de los partidos, con un conocimiento pleno y total del fútbol costarricense desde hace muchísimos años, cuando se plantó en el viejo Ramonense y empezó a mostrar los destellos de su profesión.
¿Qué puede saber don Pompilio Páez del fútbol costarricense a la par de Orlando de León?
Intentamos en un par de columnas comentar y analizar los desaciertos de la dirección técnica del Herediano en el torneo de invierno, que lo condujeron al abismo de la eliminación.
¿Cuántos de esos yerros tan palpables en la alineación y trabajo del equipo, pudo resolverlos Wanchope con el asesoramiento de un conocedor del fútbol nacional como don Orlando?
Además: ¿cuánto podría ganar el Herediano como equipo y empresa, si le entrega a este profesor de verdad y no “profe” de mentirillas, la formación de las jóvenes promesas que el equipo mostró en este mismo campeonato, como Flores, Mena, Calderón, Chang, Sánchez, Orué, Rojas, Jiménez, Chacón, etc. etc., para que don Orlando las pula y las ponga a brillar?
¿Les suena o no un binomio Wanchope-De León?

[email protected]