Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Martes 27 Mayo, 2008

NOTA DE TANO


Liga Deportiva Alajuelense estuvo a tres minutos de alcanzar su objetivo: empatar.
¿Será empatar el resultado que debe buscar un equipo que desea ser campeón nacional?
Nos hacemos la interrogante porque en casi todo el mundo en series cortas de ida y vuelta cuando se definen títulos, empatar de ida es buen resultado, para definir en casa, pero…
Muy, pero muy pocas veces he visto al Saprissa jugar en el Morera Soto al empate. Aun cuando cierre en Tibás, como ha sido costumbre en los últimos clásicos, los morados no acuden al partido de ida a jugarlo como lo hizo la Liga el pasado domingo. La actitud es otra y es precisamente este estado mental el que construye y forja títulos.
Bien lo expresó Celso Borges en una entrevista la semana pasada en Extra. “En el Saprissa nos educan para ser campeones”.
¿Están siendo educados los jóvenes jugadores liguistas para ser campeones?
Con planteamientos como el mostrado en el juego de ida de la final, la respuesta es negativa, aunque debemos reconocer el espíritu guerrero y triunfador de Luis Diego Arnáez en su etapa de futbolista, que sabemos, sigue en el vestuario.
Ahora, no fue que Alajuelense se escondió y metió el bus en su marco, el asunto no pasó por ahí. Fue que Keylor Navas no tuvo un solo problema en todo el partido, con excepción de la jugada en que Parks anotó en evidente posición prohibida.
¿Por qué la Liga no llegó a los territorios de Víctor Cordero con la misma intensidad que los morados se introdujeron en el hábitat de Cristian Montero? La respuesta está en la actitud y en la mente de cada uno de los grupos.
A jugadores como Roy Myrie, Cristian Oviedo y Pablo Herrera les ordenaron primero marcar y después construir, a Celso Borges, Michael Barrantes y Armando Alonso fue a la inversa.
Repasen que en los primeros 15 minutos de partido ya el Saprissa había metido cuatro o cinco balones a las espaldas de los centrales rojinegros. Buena táctica por el torrencial aguacero. Recuerden que antes del gol, Barrantes sacó un centro al segundo palo, que Alonso se lo devolvió de cabeza a Celso y este remató, salvando Montero cerca de la raya.
Una jugada idéntica a la que luego fue gol pero en el otro palo. ¿Entonces?
¿Por qué Alajuelense no usó la misma táctica y se dedicó a mandar balones largos a la espalda de Jervis, Cordero y Badilla, para que Núñez y Parks recibieran algo?
Esto no se dio por varias razones: el flojo partido de Quintanilla y el hecho de que Herrera estuvo más pendiente de bloquear a Borges, Myrie a Barrantes y Oviedo a Alonso.
Mentalmente la Liga entró a cuidarse y a no arriesgar y por poco logra qué: el empate.
¿Alcanzará con esto?
Muy difícil, aunque Arnáez diga que solo necesitan un gol.
El peligro radica en que ese gol, lo meta primero el Saprissa en Alajuela, como ha sucedido varias veces y entonces, mi querido Diego, vas a necesitar de dos.

[email protected]