Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 23 Mayo, 2008

NOTA DE TANO


No me la trago.
No creo que Jorge Nery Carvajal entregue la presidencia del Comité Olímpico Nacional sin dar pelea.
No confío en los emisarios de la Organización Deportiva Panamericana.
No tengo fe en las cartas de Vázquez Raña.
Con lo que el presidente del CON ha hecho durante 22 años para lograr lo que solo él llama reelecciones “democráticas” en su cargo, me resulta imposible imaginar que el próximo lunes se limite a ser el espectador más cercano del final de su fracasado mandato.
¡Algo trama!
¡Algo tendrá cocinado!
Pecan de ingenuos quienes confían en transparencias donde siempre han existido oscuridades; suponer que la Asamblea del olimpismo criollo del día 26 será normal y democrática, y por primera vez en casi un cuarto de siglo las federaciones y asociaciones estarán por encima de los famosísimos —en Costa Rica—, miembros permanentes, con los antecedentes por todos padecidos, los hacen candidatos a la cajita blanca de La Machaca.
El silencio actual del soberano del CON no es sinónimo de derrota, todo lo contrario, es un silencio peligroso y preocupante en un dirigente que se sabe la reglamentación olímpica al dedillo y que jamás se va a presentar al cónclave con su salida en equipaje.
La oposición salta de felicidad y no sabemos el porqué.
Ya nos dimos cuenta en la última Asamblea interrumpida y suspendida por “El Mago”, que Carvajal tenía seleccionados y nombrados como asambleístas a más de 25 personajes de todo rango y calibre, de perfiles altos y bajos, algunos de ellos, como el que lo apoya en representación de un deporte que internacionalmente le ha dado brillo y prestigio al país, y que aparentemente ha sido acusado en los tribunales de justicia.
El hecho de que en esta ocasión, Jorge Nery no presida el cónclave, no es señal de triunfo para la oposición; a estas alturas y a pesar de las “buenas intenciones” de la ODEPA para sanear el entorno, la situación de los miembros permanentes no está clara ni definida y quien maneja este detalle que ha sido determinante para volcar la balanza a favor del eterno jerarca, es precisamente Carvajal Castro.
Creer o suponer que Nery se quedará sentado en la Asamblea observando y aplaudiendo su caída, sin mover sus hilos, no es propio ni para un 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes.
El que crea que Jorge Nery Carvajal ya se rindió y favorecerá una transición tranquila en la cúpula del CON se va a caer de la cama por dormir de ese lado.
Si en los días que faltan, la oposición se dispone únicamente a esperar lo que disponga la ODEPA a la hora de la verdad, se puede llevar un nuevo bombazo; el grupo disidente no debe bajar la guardia, no debe confiarse en que esta vez SI, porque perfectamente y durmiendo con el enemigo, podría ser que de nuevo, esta vez TAMPOCO.

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