Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 17 Mayo, 2008

NOTA DE TANO


Seguimos siendo injustos.
Si Liga Deportiva Alajuelense tuviera que enfrentarse este domingo al Herediano en una de las semifinales del campeonato, diríamos que tiene un compromiso difícil. Pero, como le toca Pérez Zeledón, agregamos que es un rival más fácil.
Pero… ¿no fue acaso que los guerreros dejaron sentado al equipo de Paulo César Wanchope?
Si los discípulos de Alejandro Giuntini hincaron a los florenses es porque fueron superiores; no fue cosa de suerte. Los golazos de Freddy Fernández y Marco Hernández, las atrapadas de Dexter Lewis y las proezas creativas de Tirso Guío complementaron un segundo tiempo que el propio entrenador generaleño calificó como el mejor actuado por su equipo en el torneo. “Si jugáramos siempre así, como lo hicimos contra Herediano en la segunda parte, no nos gana nadie”, dijo el argentino, que por cierto tiene contra las cuerdas a buena parte de la dirigencia del club y a un sector grande de sus seguidores que lo adversan y ahora callan, al ver a su equipo en las instancias finales del certamen.
Aquí seguimos considerando que los grandes son Saprissa, la Liga y Herediano, a pesar de que hace rato se asoman a los partidos cruciales otros equipos como Brujas, Puntarenas y desde luego Pérez Zeledón, que se ha acostumbrado a clasificarse a las segundas rondas. Lo que sucede es que a la hora buena, esa hora que precisamente se va a jugar este domingo, el llamado equipo chico no se traga al grande para dar el salto final y que entonces el Saprissa-Alajuelense rutinario se cambie por un Brujas-Pérez novedoso y revolucionario.
Por cosas como estas es que seguimos pensando que Herediano es mejor que Pérez Zeledón y que Saprissa es superior a Brujas y descalificamos de antemano a los clubes pequeños, pero la verdad, el compromiso de la Liga en el Valle será muy difícil y ni que decir los obstáculos que va a encontrar el Saprissa para pasarles por encima a los hechiceros de Mauricio Wright.
Otro partido más que atractivo este fin de semana es el de ida de la final del campeonato de la segunda división entre Grecia y Ramonense, duelo charrúa en el banquillo entre Hernán Fernando Sosa y Orlando de León.
En las últimas temporadas Sosa ha estado con mayor presencia en los medios como técnico de la primera división, mientras De León seguía forjando milagros en la segunda. Lo de Orlando es impresionante, no cabe otro término y aunque sea repetitivo, no sabemos donde ubican su cabeza ciertos dirigentes de la primera división, que contando con De León a la vuelta de la esquina, fichan a un desconocido como Luis Blanco quien estuvo a punto de hundir y desaparecer a un club glorioso como el Cartaginés, quizá solo porque habla más bonito que el “viejo zorro” que habita en Heredia, analizando el fútbol y forjando y promoviendo talentos. El fútbol costarricense ha sido injusto con Orlando; él merece mucho más.

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