Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 5 Mayo, 2008

NOTA DE TANO


Finalmente se definió la clasificación.
Terminó la jornada de infarto donde en los estadios los radios de transistores sustituyeron y con creces la relevancia de los futbolistas.
Como vaticinador me cubrí de gloria gracias a la debacle del Santos; no escuché, ni leí que ningún periodista deportivo señalara que Santos descendería, cuando les llevaba muchos puntos de ventaja a los equipos que fueron señalados de antemano como candidatos firmes al descenso: Cartaginés y Universidad.
Escribimos que Santos descendería después de que nos enteramos que el vestuario del equipo estaba roto y que no había buena comunicación entre el técnico de entonces, Ronald Mora y algunas de las principales figuras del equipo.
Para nosotros, este era motivo suficiente para pronosticar el despeñadero del equipo santista, pues supusimos que la UCR seguiría jugando muy bien al fútbol, como lo hizo durante todo el campeonato y que al Cartaginés lo salvaría, como realmente sucedió, el apoyo de su afición.
Tenemos que echarnos flores por nuestro gran acierto, básicamente porque no hemos dejado de publicar ni en una sola ocasión, la cadena de desaciertos tan comunes en nuestros vaticinios previos de temporada.
A todo el fútbol costarricense le duele el descenso de Santos; algo sucedió a lo interno de la institución que el club fue perdiendo los buenos pasos que con el mismo Macho Mora lo llevaron a ganar un torneo Apertura y a meterse entre los cinco mejores equipos del campeonato.
La dirigencia del Santos empezó a dar tumbos hace rato y al menos en las tres últimas temporadas fue un club de sobresaltos, de picos, de ascensos y descensos que impidieron al buque navegar en calma y en aguas mansas.
La indisciplina de algunos jugadores líderes hace un par de años empezó a hacer grieta en la institución; la dirigencia no se mantuvo estable; aquella continua bonanza económica en el club se quebró y las vacas gordas se juntaron con las flacas más a menudo, provocando incertidumbre a lo interno del equipo.
Para este campeonato, bastó repasar las alineaciones del Santos en cada jornada, para darse cuenta a muchos kilómetros de distancia, que la indisciplina de varios jugadores claves en su nómina, obligaba al entrenador de turno a hacer malabares para cumplir con lo futbolístico y lo disciplinario.
El sábado pasado en una larga entrevista en Extra, Ronald Mora lo expuso con claridad.
“Yo le dije a la junta directiva lo que tenía que hacer y no me hicieron caso. Si Santos desciende, cargaré la parte del muerto que me corresponde, pero ese cadáver pesa mucho para echármelo todo entero”.
Al día siguiente Santos descendió.
Todos sabemos lo que quiso decir Ronald.
Está claro que la indisciplina de una parte del plantel es la que lleva al Santos a un viaje que ojalá tenga pronto regreso, porque para otros clubes no ha tenido retorno.

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