Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 3 Mayo, 2008

NOTA DE TANO


Un grupo de taxistas rojinegros nos visitó ayer para solicitar que comentáramos un detalle que es actual y curioso.
Recogieron entre ellos $500 y los iban a depositar en las cuentas abiertas para ayudar al club en la cancelación de la deuda con el Seguro Social.
Sin embargo, desistieron de la idea al enterarse de la eventual destitución de Luis Diego Arnáez y el anuncio del fichaje de un técnico extranjero.
“¿Cómo nos piden dinero a los aficionados y luego lo despilfarran en un técnico extranjero que va a cobrar millones de colones para entrenar al equipo?”, se preguntan estos seguidores erizos, desorientados también y con mucha razón, al enterarse de que el Flaco no seguiría al frente del equipo, a pesar de tenerlo en el primer lugar de su grupo.
Y aquí metemos los escarpines nosotros, también como seguidores del Alajuelense.
¿En qué cabeza inteligente y pensante cabe la idea de anunciar la destitución del entrenador, cuando se juega la parte más crucial del campeonato?
¿Qué tienen en su mente los directivos de la Liga que los hizo dar este paso en falso, cuando el equipo se juega el primer lugar de la clasificación general en un partido determinante?
Si se le había comunicado a Luis Diego Arnáez de antemano que su paso por la dirección técnica del equipo era provisional y él lo sabía, cosa que presumimos cierta, la lógica y el sentido común dictaban esperar el final del torneo de Verano para tomar las nuevas decisiones y no abortar la noticia en el peor de los momentos.
La directiva rojinegra sigue siendo noticia no precisamente por sus sabias decisiones, y dejan la impresión sus componentes que ni ellos mismos saben lo que quieren.
Por un lado pareciera que desean imitar al Saprissa y dar espacio en su primera división a futbolistas de sus ligas menores, algunos ya con oportunidad de jugar en los últimos partidos del campeonato.
Por otro, buscan bajar los gastos y se desprenden de jugadores que como Michael Rodríguez, Pablo Salazar, Mario Víquez y antes Berny Solórzano y Windell Gabriels no son baratos, pero también son excluidos del primer equipo sin grandes oportunidades de acción.
Sin embargo, puede que firmen otra vez al cuscatleco Eliseo Quintanilla, pagándole un capricho, a pesar de que decenas de testigos pueden confirmar que a este jugador le encanta la noche y en El Salvador dio prueba de ello en forma recurrente.
Y tampoco es noble desprenderse de Arnáez cuando tiene a la Liga disputando el primer lugar, con solo dos derrotas a cuestas y empatado con Saprissa en porcentaje de goles positivos.
Con estas decisiones precipitadas la dirigencia del Alajuelense manda mensajes confusos a sus seguidores en el peor momento: cuando les piden que llenen sus alcancías. ¿Quién querrá echar un dólar en el chanchito con semejante embrollo?

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