Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 3 Marzo, 2008

NOTA DE TANO


La goleada de la Universidad de Costa Rica a San Carlos, combinada con la derrota del Cartaginés ante Alajuelense y el empate de Santos frente a Herediano, revolucionó la zona caliente del descenso.
Aunque la ingrata definición del club que viajaría a la segunda división parece ser cosa de dos, aritméticamente se ha metido en el conflicto el Santos de Guápiles, que dejó escapar en casa una cómoda victoria que llevaba 2-0 y permitió el agónico empate del Herediano, en los últimos cinco minutos.
Para empezar, el sótano tiene nuevo propietario: Club Sport Cartaginés, equipo que con Juan Luis Hernández como nuevo timonel le puso ganas al difícil escollo ante el ascendente cuadro manudo, pero no alcanzó. Esta vez la escoba nueva no barrió bien, pero visualizó algunas cosas que prometen un alza de juego que, quizá, los pueda alejar de las llamas.
Los jugadores de la Vieja Metrópoli le pusieron deseos al cotejo y aunque con ganas no se ganan los partidos, quizá la nueva cara de los discípulos del emergente entrenador español puede que los saque del infierno. Por ahora, es todo suyo.
La UCR hace rato que viene jugando bien pero no se le daban los resultados favorables; ayer lo obtuvo y por más de la cuenta, un 4-0 lapidario y contundente ante las huestes del “carasucia” Juan Carlos Arguedas, quien debe analizar por qué a su equipo se le termina la luna de miel de inicios del Verano y desciende del primero al tercer lugar del Grupo A con Puntarenas en la nuca.
Johnny Chávez es un buen estratega y cuenta con mano de obra suficiente; los celestes tienen nómina de calidad y mínimo un par de jugadores por puesto. Pierden partidos y puntos de manera infantil; algunos llaman a eso derecho de piso; nosotros no lo vemos así. Son meras circunstancias de cada partido en que por una que va y por otra que viene se le fugan las unidades a los estudiantes.
Ayer dieron un golpe de impacto, golearon, por primera vez se salen del último lugar y además, se ponen a tiro de los guapileños, cinco puntos de diferencia que se pueden borrar con los resultados de un par de partidos, cuando queda camino por delante.
Noten los estadísticos cómo la Universidad es un equipo que mete goles; suma 12, más que Herediano, San Carlos, Puntarenas, Carmelita, Pérez Zeledón, Santos y Cartaginés y este es un detalle de peso para lo que viene. Su defensa es un colador, la más vulnerable del campeonato exceptuando a Carmelita y ahí es donde Chávez tiene que reforzar sus líneas, para sostenerse por ahora en la antesala del infierno.
Y, Santos, que no se confíe porque el colchón se les puede quemar; ayer, debieron amarrar el triunfo para poner pies en polvorosa. No lo lograron; viven de la renta, pero a Rónald Mora le puede caer de sorpresa el señor Barriga y si no hay cosecha, el desahucio podría estar en puertas.

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