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Lunes, 19 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


No le tengamos miedo al referéndum

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 22 julio, 2015


Si hemos avanzado hacia una democracia participativa, con la aprobación del referéndum como instrumento de consulta, hay que hacerla efectiva

Pizarrón

No le tengamos miedo al referéndum


Rodrigo Arias Sánchez propone hacer un referéndum nacional para discutir la necesidad de una Ley General de Empleo Público.
En el segundo gobierno de Óscar Arias, también, había hecho la propuesta de convocar un referéndum para discutir la necesidad de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente. En este caso la iniciativa la estaban planteando sectores sindicales, organizaciones sociales y gente de izquierda.
Cuando Rodrigo Arias se sumó a esta iniciativa, y se pronunció a favor de esta convocatoria, esas otras fuerzas y grupos inmediatamente se apartaron de esa propuesta, y no se volvió hablar de ella.
Las publicaciones realizadas sobre la contratación en el sector público, han generado una discusión sobre salarios diferentes para puestos iguales interinstitucionales.
Esto incluyendo las ventajas salariales, y reconocimientos laborales, logrados por convenciones colectivas, junto con las posiciones radicales que abandera, en esta discusión, el diputado Otto Guevara Guth, respondidas por dirigentes sindicales, que han convocado a manifestaciones para defender los salarios, y sus conquistas adicionales, y por las instituciones afectadas con sus pronunciamientos aclarando su situación.
La arremetida del diputado Guevara y el Partido Libertario me parecen más una cortina de humo, y un distractor político, ante las dificultades en que se encuentran legalmente, por denuncias y procesos en marcha que tienen.
En la Asamblea Legislativa se ha tratado, al menos en el discurso, este asunto del empleo público, pero no hay una ley concreta en discusión.
Si se quiere ir a un referéndum debe plantearse el proyecto de ley. Es la oportunidad que tiene el Gobierno de hacerlo, porque introduciendo el proyecto a la corriente legislativa, puede convocar a referéndum, para su aprobación final o no, en las urnas, como se hizo con el TLC. Pero, se requiere valor político. ¿Lo tiene el Gobierno?
La ley reguladora del referéndum establece que no se puede convocar seis meses antes ni seis meses después de una elección. En vista de las elecciones municipales, en febrero de 2016, la convocatoria del referéndum tendría que ser para setiembre de 2016.
Así, habría un año, o varios meses, para discutir públicamente los alcances de esta Ley General de Empleo Público, si se presentara en las próximas semanas al trámite legislativo.
En el Código Municipal existe el referéndum, pero poco se ha usado como mecanismo de consulta ciudadana. A nivel nacional con más de 12 años de la ley del referéndum solo una vez se ha empleado.
No tenemos cultura política de consultar, por referéndum, a los ciudadanos, al pueblo soberano, para decidir importantes temas de la discusión y agenda nacional. Todos los sectores políticos le tienen miedo.
Ya es hora de empezar a utilizar este mecanismo de consulta. Si hemos avanzado hacia una democracia participativa, con la aprobación del referéndum como instrumento de consulta, hay que hacerla efectiva. Hay que mejorar la consulta política, la educación, la cultura política y ciudadana del pueblo electoral.
Ya debemos modificar el Código Electoral para que, en elecciones nacionales o cantonales, se puedan hacer consultas simultáneamente, vía referéndum, con el ahorro económico que ello significa, como se hace en otros países.
Yo no le tengo miedo al referéndum, ¿y usted?

Vladimir de la Cruz