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Viernes, 14 de diciembre de 2018



NACIONALES


Muelleros rechazaron concesión en Limón

Redacción La República [email protected] | Viernes 17 octubre, 2008



Primer pago del nuevo operador portuario alcanzaría para sufragar el plan de indemnizaciones de los trabajadores
Muelleros de Limón rechazaron $60 millones a cambio de concesión

• Sindicatos están renuentes a negociar y anuncian medidas de presión para que se desista de poner los puertos del Atlántico en manos privadas

• En caso de que negociaciones no fructifiquen, en diciembre se sacaría a licitación un cartel para el desarrollo de nuevas obras

Carlos Jesús Mora
[email protected]

Limón- A diferencia de otras zonas del país, en donde la lluvia no ha cesado, en Limón no ha caído ni una sola gota. El calor y la humedad sofocan a quienes no son de la zona; entre ellos, tres ministros de Gobierno que llegaron ayer a negociar uno de los temas más acalorados de los últimos años: la concesión de los muelles.
La cita estaba prevista para las 10 a.m. y aunque la intención era escuchar la propuesta del Gobierno para iniciar el trámite de concesión, los muelleros ya tenían una respuesta incluso antes de conocer el plan del Ejecutivo. El “no” fue rotundo.
De esta forma las “negociacio
nes” entre el Gobierno y el Sindicato de Trabajadores (Sintrajap) de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) tuvo pocos resultados.
Los sindicalistas rechazaron de tajo los $60 millones que el Gobierno les ofreció para indemnizar a los empleados de los puertos, una vez que entre a operar el concesionario que vaya a administrar los puertos de Moín y Limón.
Este monto provendría del pago inicial que cancelaría el operador por la concesión de los puertos, el cual ronda los $80 millones.
Ni la promesa de que se reconocerían “en pleno” sus derechos laborales de acuerdo con los alcances de su convención colectiva y la implementación de un plan de prejubilaciones y capacitación, les despertó el mínimo interés.
“Espero que este pueblo —Limón— no beba veneno disfrazado de leche y miel”, dijo Ronaldo Blair, secretario general del Sintrajap, quien no descartó que en las próximas semanas el grupo sindical organice movimientos de presión “para hacer desistir” al Gobierno de poner en manos privadas los puertos de la zona.

Además de los $80 millones del pago inicial, el concesionario tendría que cancelar anualmente un canon en razón de las toneladas trasegadas.
Por las 39 millones de toneladas anuales que actualmente se comercializan en Moín, este canon rondaría los $20 millones. El Gobierno prevé que en dos años esta partida sea de $40 millones, los cuales en un principio se destinarían al desarrollo de Limón.
A pesar de la renuencia y amenazas del sindicato, las proyecciones del Gobierno siguen siendo las de sacar a licitación las obras en diciembre de este año y que los puertos estén concesionados a finales de 2009.
“Vamos a buscar al sindicato y tratar de dialogar con sus miembros; de no haber resultados favorables de aquí a diciembre sacaríamos un nuevo cartel, pero esta vez para la licitación de obras totalmente nuevas”, dijo Marco Vargas, ministro de Coordinación Interinstitucional.
Entretanto, Francisco Jiménez, presidente ejecutivo de Japdeva, dijo que las negociaciones se intensificarán de cara a diciembre. “Queremos convencerlos de que es lo mejor”, dijo.
La propuesta del Gobierno es modernizar los puertos de Moín y Limón con una inversión de $886 millones, se contempla entre otras cosas la construcción de un rompeolas y 1.500 metros de muelles nuevos.
El puerto de Moín sería exclusivo para fines comerciales, mientras que el de Limón para actividades de la industria turística.