Mirando al futuro con el corazón
A sus 42 años, nada detiene al ciclista que monta su bicicleta desde hace casi siete años. Mauricio Ocampo-Loose Riders CR/La República
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El fin de semana anterior se disputó la tercera fecha de la Copa Ciclón de ciclismo en la modalidad Downhill, que se llevó a cabo en Monteverde.

Después de un fuerte accidente que lo hizo perder su ojo, casi un año después, Matias Oczachowski se montó de nuevo en su bicicleta y bajó las montañas a toda velocidad para regresar al deporte que lo vitaliza.

En tiempos en donde las malas noticias le dan los buenos días en los diarios, personas como Matias demuestran que la vida está llena de personas dispuestas a vivir sin tanto lamento.

ACCIÓN conversó con él para conocer su historia y lo que significó regresar a las competencias luego de un año de recuperación antes de volver a tocar el manubrio en un torneo.

Matias Oczachowski, ciclista de Downhill

1. ¿Cómo fue el accidente que lo sacó de las pistas durante un año?

Todo fue por un descuido, irónicamente no estaba en la bicicleta. Después de practicar quería limpiar un sendero porque había una rama colapsada, tratamos de moverla y una rama del tamaño de un poste de luz me golpeó el pómulo, salí por los aires y por un minuto estuve sin signos vitales, luego desperté y esperé a la ambulancia una hora y media. Luego me di cuenta que no veía en mi ojo derecho y en el hospital me lo amputaron.

2. ¿Cómo venció los obstáculos para volver a competir en un torneo nacional?

Al principio fue muy complicado, tenía que aprender a coordinar todo mi lado derecho del cuerpo, ir en bici a velocidad sin un ojo es muy difícil. El equilibrio se ve afectado y además tengo 17 platinas en el cráneo. Pero es algo que me gusta hacer, no dejo que algo así me gane, no les doy tiempo al miedo ni a la lástima.

3. ¿Qué lo mantiene tan positivo para seguir adelante a pesar de cualquier adversidad?

El compañerismo, los amigos; saber que constantemente hay gente dándole buenas vibras y ver las muestras de apoyo. Lógicamente hubo un momento de desahogo, llanto, gritos, patadas pero uno lo bota y ahí queda. A partir de ahí comencé a apreciar lo que verdaderamente importa en la vida, y no desgastar energía en cosas que no importan.

4. ¿Qué enseñanza se puede obtener de una situación tan complicada?

No hay que dejar que nos pongan etiquetas, los diagnósticos decían que no podía estar aquí y probé lo contrario. Para mí esto es un estilo de vida, tiene que ver con comer bien, cuidarse, es una conexión con la montaña, superar miedos y compartir con amigos.

Downhill

La idea es tomar una bicicleta y enrumbarse hacia descensos de diversas longitudes, con el fin de sentir al máximo la adrenalina, pues los lugares ideales son descensos rocosos.

Para practicarlo se buscan lugares espaciosos para brincar, una buena bicicleta con doble suspensión para que amortigüe las caídas.
Una buena bicicleta, implementos de seguridad y ganas de pasar un rato extremo son los ingredientes para comenzar en este deporte.

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