Enviar
¡Mejores del mundo!
El Barcelona se ha convertido en una máquina maquiladora de títulos

“Es muy difícil llegar arriba, pero más difícil mantenerse”.
“Hemos ganado 13 de 16 títulos disputados con este equipo desde que soy su técnico, y eso habla por sí solo”.
Esto se recordará siempre, pero tengo la impresión de que mis jugadores no son conscientes hoy de lo que están haciendo; cuesta valorarlo en el momento”.
Palabras de Pep Guardiola, técnico del Barcelona, minutos después de que su equipo aplastó 4-0 al Santos de Brasil en la final del Mundial de Clubes, jugada en Yokohama, Japón
Con una formación atípica que fue señalada por los analistas como un 3-7-0, el estratega catalán agregó que se trataba de “pasarse el balón lo más rápido posible y controlar a Neymar cuando tenía la pelota. Es una fórmula muy simple. De hecho, Brasil lo ha hecho toda la vida, según me contaron mis abuelos y papá”, expresó Pep, sarcásticamente.
El Barcelona arrolló al Santos brasileño, ofreció un nuevo recital de fútbol y logró su segundo título del Mundial de Clubes.
Tras el golpe de autoridad azulgrana, no sería justo destacar solo la figura de Messi, descomunal durante todo el encuentro, ya que fue el equipo entero, valiente, voluntarioso y brillante, el que realizó un partido perfecto.
El argentino Messi, en dos ocasiones, y Xavi y Cesc, lograron los goles en una noche mágica para la historia que enmarca la brillante trayectoria del Barcelona.
Fruto de la paciencia y del toque azulgrana, comenzaron a llegar las ocasiones para el combinado de Guardiola que en los primeros 15 minutos ya se hizo dueño del balón.
En una de sus combinaciones, Xavi metió un pase al hueco desde la frontal, Durval falló estrepitosamente en el despeje y Messi, solo ante Rafael, la picó por encima para hacer el 1-0 en el minuto 17.
El equipo de Guardiola empezó a marear a su rival, y el 2-0 no tardó en llegar. Después de un recital de pases al primer toque, el balón acabó en los dominios de Alves que centró y Xavi, con un sutil toque que descolocó a Rodrigo, se colocó el balón y remachó a la red en el minuto 24.
Lentamente a base de toque se iba acercando el Barça al área de Rafael y en una de sus acometidas a Rodrigo, que hizo aguas, se le escapó Messi, que de tacón dentro del área prolongó a Alves, y su centro, tras varias carambolas, acabó en los pies de Cesc que logró a placer el tercero en el minuto 45.
Como aperitivo final quedaba el cuarto gol de la noche, obra de nuevo de Messi, que regateó con facilidad en el área chica a Rafael, y demostró una vez más, con un partido inconmensurable, por qué es el mejor jugador del mundo.

Gaetano Pandolfo
[email protected]

Ver comentarios