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Más mito que realidad

Expertos de distintos campos ven poco probable un fuerte impacto de la crisis inmobiliaria de EE.UU. sobre el mercado local de bienes raíces

Rebeca Sequeira
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Las probabilidades de que Costa Rica sienta síntomas severos como consecuencia de una crisis inmobiliaria en Estados Unidos todavía aparentan estar lejanas.
Las mejoras que la economía ha mostrado en distintas áreas han beneficiado y permiten que, al menos hasta ahora, el país no esté sintiendo las consecuencias de la crisis en Estados Unidos.
“La situación internacional es muy compleja y en años anteriores nos hubiera afectado fuertemente, sin embargo, se han realizado bastantes mejoras en la política monetaria, por lo que el país está mejor preparado para hacerle frente a las consecuencias que le puedan traer una crisis de esa magnitud”, comentó Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central de Costa Rica.
De igual manera, los diseñadores y constructores de proyectos afirman que el mercado todavía se encuentra en crecimiento y que se tiene mucho por ofrecer.
“En el país hay más demanda que oferta de proyectos, especialmente en las áreas industriales y comerciales. Hay que sacarle provecho a la crisis”, dijo Juan José Castro, arquitecto de Edificar.
El mercado inmobiliario sigue creciendo a un ritmo importante y se espera que para el cierre del año se presente un aumento del 17% respecto al 2007.
No obstante, los especialistas concuerdan en que el sector inmobiliario está haciendo frente a diversos factores que ensombrecen las perspectivas, como lo son la falta de agilidad a la hora de tramitar los permisos, la situación que presenta el alcantarillado y electrificación, además del aumento en los costos de los materiales para la construcción.
Uno de los sectores que ya comenzó a tomar algunas medidas precautorias es el bancario, que ha disminuido la colocación de préstamos para construcción y otras actividades.
Bancos como el Nacional han empezado a reducir el financiamiento para el sector privado, además de que han aumentado la rigurosidad con que analizan la capacidad de pago de los aspirantes a crédito.
Esto ha generado que las desarrolladoras y constructoras pongan el grito en el cielo ante la falta de créditos que experimenta el mercado inmobiliario.
Incluso, especialistas del área afirman que hay proyectos que se han quedado sin recursos, ya que hay préstamos que han sido denegados.
“Hay una cosa que los bancos no están tomando en cuenta y es que si ellos no prestan dinero, quiebran”, dijo José Luis Salinas, consultor de la firma Arquitectura y Diseño.

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