Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 14 Octubre, 2015

Puede que alcance para la eliminatoria.
Aunque solo por “ratitos” la Selección Nacional presentó “chispazos” al estilo Brasil 14, desde que Óscar Ramírez se hizo cargo de la dirección técnica, sus cuatro juegos amistosos dejaron saldo positivo en el desempeño general del equipo.
Se presentaron saltos y no caídas; más adelantos que retrocesos; se jugó mejor frente a Uruguay que ante Brasil y hubo avances ofensivos con los Estados Unidos, mucho más que frente a Sudáfrica.
En ninguno de los amistosos se metió el bus en el marco; eso no tenía sentido; el técnico trabajó la línea de cinco con piezas estelares: Gamboa, Acosta y Duarte; la ausencia de Pipo González les otorgó minutos a Francisco Calvo y Kendall Waston y se le dieron casi dos partidos a Bryan Oviedo para que retomara ritmo y confianza.
El “Machillo” le tiene a Waston misiones específicas para la eliminatoria y así lo anunció, de manera que la zona de retaguardia fue la que mejor aprovechó los fogueos y parece consolidada con Navas, Gamboa, Acosta, Pipo, Duarte y nos parece que para empezarla, Matarrita le ganó el boleto a Oviedo.
Yeltsin Tejeda, Celso Borges, Johan Venegas y Bryan Ruiz son los hombres de confianza del técnico para la mitad del campo y quedó clarísimo en los juegos frente a Sudáfrica y Estados Unidos, que uno de estos cuatro puede que tenga que cederle el espacio a Marco Ureña, que haría pareja con Joel Campbell. Y aquí se presenta un detalle táctico bien interesante, porque el binomio Ureña-Campbell funcionó y lo apreciamos ayer frente a los Estados Unidos. Joel finalmente anotó y a Marco se le negó el gol por centímetros, pero hubo presencia en ataque, mucha y variada.
Si Óscar Ramírez decide alinearlo en el debut de la eliminatoria contra Haití en el Estadio Nacional, irían a la banca Venegas o el capitán Ruiz, mientras toma forma, y esto sería toda una novedad en la Tricolor.
Magnífica presentación frente a los Estados Unidos, la mejor en la era de Ramírez; una segunda parte rica en ataque; se entró por los costados, como le agrada al “Macho”, incluso se pudo golear a un rival que volvió a mostrar una falta de condición física preocupante, enseñada frente a México y repetida ayer, pero eso es problema de ellos.
Este 1-0 deja intacta la ilusión, la esperanza, el optimismo y la confianza para la eliminatoria, de ahí su enorme peso y relevancia.