Los sindicatos políticos

Generalmente se puede decir que hay dos tipos de sindicatos en los países donde se permiten organizaciones de este tipo; los que se dedican exclusivamente a representar a sus miembros en negociaciones para mejorar sus salarios, beneficios, y su ambiente laboral, y los que tienen una agenda política que transciende los intereses específicos de la membresía.
En Costa Rica, donde los sindicatos existen casi exclusivamente en el sector público, ha sido inevitable que estos sean políticos en cuanto a sus objetivos. Nunca han tenido que luchar mucho por los salarios y beneficios, porque los políticos de turno siempre han claudicado de inmediato cuando ha habido cualquier tipo de paro o protesta; después de todo serán los contribuyentes quienes pagarán lo negociado.
Así, cediendo rápidamente, han evitado estos “líderes” un rompimiento de la “paz social.”
No hay duda que el sindicato de los muelles en Limón es de índole política, pero es algo excepcional en el sentido que ha perseguido objetivos que en algunas ocasiones han chocado directamente con los intereses de su membresía. Recientemente el gobierno ofreció un monto de dinero importante a cada uno de los miembros para que permitieran dar en concesión los puertos de Limón y Moín; los líderes sindicales lograron detener esa negociación porque políticamente están en contra de cualquier concesión.
Ahora está este sindicato tratando de boicotear un contrato que ha hecho el estado costarricense con APM Terminals para construir un puerto de contenedores moderno y adecuado para las necesidades de un país pujante en el comercio internacional.
La Contraloría, la Sala IV y el Tribunal Contencioso Administrativo han dado luz verde a este contrato: hace un par de meses los líderes sindicales anunciaron que iban a llevar su pleito a las calles y carreteras y ya lo están haciendo, con altos costos para el pueblo de Limón, el gobierno y las empresas privadas que exportan o importan por ese puerto.
Hay que felicitar al gobierno de Laura Chinchilla por su posición en esta situación, manteniendo el puerto abierto usando los policías nacionales. A merced de la eficiencia y el cuidado del gobierno no ha habido daños a personas.
A finales de mes los sindicatos del ICE, los mismos que lucharon sin cuartel en contra de la apertura del mercado de telefonía celular alegando que traería el colapso de esa institución, anuncian que se van a huelga por tiempo indefinido para luchar en contra del desarrollo privado de fuentes de generación de energía, y en especial la de tipo eólico. Ya se ha visto que desde que llegaron las empresas privadas de telefonía celular los salarios en el ICE han aumentado y también, ha aumentado el empleo en la institución. Está claro que no lucha el sindicalismo del ICE por los trabajadores y sus intereses si salen a huelga al final del mes, sino para alcanzar algún afán o interés político de sus líderes.
Ojalá que la administración Chinchilla se mantenga firme en este tema energético como lo ha hecho en Limón.

Carlos Denton
cdenton@cidgallup.com



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