Visitar el restaurante Phoenicia es una atractiva forma de descubrir la gastronomía del Líbano.

En su mesa se disfrutan platillos llenos de sabor, elaborados con ingredientes naturales y donde el personal se esfuerza para que los clientes pasen un tiempo agradable y quieran volver.

Milad Aboudehen es el chef y propietario. La elaboración de la auténtica cocina libanesa es una pasión en su familia, misma que desde hace año y medio comparten con los ticos en su restaurante en Moravia.

“Lo que queremos es ofrecer una experiencia gastronómica diferente. Nos esforzamos en hacer muy bien cada plato y por eso desde que abrimos no cambiamos la calidad de nuestra comida”, explicó el chef.

Parte de la filosofía del lugar es que cada platillo tenga mucho sabor, sin importar que sea una ensalada, una bebida o un plato fuerte.

El bustan es una de esas bebidas que hablan muy bien del establecimiento. Una mezcla de agua de rosas, frutas frescas, pepino, hierbabuena y un toque de vino blanco. Quienes prefieran un refresco sin alcohol pueden elegir el ashta nahnah, una mezcla de anona, guanábana y hierbabuena.

Una de las mejores formas de descubrir los platillos de Phoenicia es compartir. Entre las muchas opciones posibles el chef sugiere combinar el hummus extra con un baba ghanoush y falafel.

“Al hummus uno le puede añadir distintos ingredientes, por eso esta versión tiene trozos de carne de cordero, nueces, sumak y aceite de oliva.

”El baba ghanoush se hace con berenjenas rostizadas y nuestro falafel o tortas de garbanzo son como un bosque tropical, porque bajo su superficie crocante hay un bello color verde por el uso de hierbas frescas como el culantro y perejil”, detalló Aboudehen.

Quien tenga experiencia previa con comida del Líbano notará una diferencia en cada una de estas entradas. Además se nota un claro esfuerzo por ofrecer una calidad superior en estos platillos, los que se hacen cada vez más familiares para los ticos.

La ensalada es la reina de la mesa libanesa, así aprendió el chef en su casa y de igual manera lo pone en práctica en el restaurante con su fattoush, una mezcla de lechugas, tomate, pepino, cebolla, rábano, chile dulce, hierbabuena, melaza de granada, aceite de oliva, limón y pan pita frito.
Como plato fuerte el zayadiye es tentador. Un filete de pescado, arroz con especias, almendras y pasas; este se sirve con una salsa especial y aros de cebolla.

 

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