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Miércoles 30 Julio, 2014

Construir un partido incluyente, pensante y sin liderazgos espurios o cuotas fijas de poder


Los retos del PUSC

A inicios de julio, invitado por un buen amigo, asistí a la Asamblea General del PUSC durante la cual fue electo el señor Rodolfo Piza Rocafort como secretario general. Tras las graves crisis sufridas por los escándalos de corrupción de los expresidentes, el Partido Unidad Social Cristiana viene atravesando desde hace algunos años un proceso de profunda renovación.
El liderazgo de Rodolfo Piza, así como su desempeño en las recién pasadas elecciones, han sido sin duda vitales para el renacimiento de la agrupación. La gente ha visto en Piza a un hombre serio, preparado y veraz, ajeno a los recursos demagógicos de los políticos tradicionales.


Piza ha insistido en la necesidad de construir un Partido incluyente, pensante y sin liderazgos espurios o cuotas fijas de poder, y en la importancia de celebrar un congreso ideológico durante los próximos meses, gracias al cual el partido tenga la oportunidad de volver a pensar sobre sus valores fundamentales, pero sin perder de vista la estrella polar del futuro.
Considero que uno de los principales retos del PUSC en materia ideológico-partidaria es precisamente repensar sus principios socialcristianos, pero siempre de cara a un mundo y a una sociedad costarricense que reclama nuevas y factibles propuestas y se muestra cada vez más severa hacia la clase política.
El Partido Unidad Social Cristiana se nutre de los principios centrales de la Doctrina Social de la Iglesia, así como del acervo histórico del pensamiento de Calderón Guardia y de las luchas históricas de la década de los 40 del pasado siglo, pero también es consciente que Costa Rica reclama soluciones modernas en un mundo cada vez más complejo que no admite enfoques simplistas.
Desde mi punto de mira, la gran tarea es construir un PUSC que, sin renunciar a su vocación social, tampoco se aferre a viejos esquemas económicos estatistas. Hoy día, frente a un gobierno que se muestra carente de rumbo, uno de los mayores peligros que podría enfrentar el país en cuatro años es caer en la tentación populista encarnada por algunos políticos.
Costa Rica requiere una economía moderna y dinámica, que garantice un crecimiento económico equilibrado que beneficie a las grandes mayorías y permita vencer al flagelo de la pobreza y de la miseria que nos debe avergonzar a todos. La solución a este mal solo puede provenir de una economía más libre y de un Estado que, sin renunciar a su presencia en áreas básicas como la salud, se vuelva menos engorroso y deje de fungir como enemigo y obstaculizador de la iniciativa individual.
El PUSC debe además, desde mi perspectiva, tomar clara conciencia de que Costa Rica es una sociedad cada día más secular en términos de su sociedad civil, y que por ello muchas personas pueden sentirse excluidas o repelidas cuando algunos militantes echan a menudo mano a referencias religiosas, o bien a alusiones a la persona de Cristo, para sustentar sus puntos de vista.
El cristianismo será siempre parte de nuestra herencia cultural como nación occidental y latinoamericana, pero hay que tener claro que el lenguaje de la política es el lenguaje de lo secular.
No son, pues, pocos los retos que tiene el PUSC por delante. Confío que este partido, bajo el liderazgo indiscutible de don Rodolfo Piza, sabrá hacer frente como agrupación pensante a los desafíos que la historia le presenta.

Dr. Iván Villalobos Alpízar
Profesor Escuela de Filosofía
Universidad de Costa Rica
Céd. No. 2 - 498 - 388
Tel. 84 86 39 19
C.E.: [email protected]