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Viernes 18 Septiembre, 2009

Los males de la democracia, sí se corrigen con más democracia

El señor Presidente en una entrevista realizada en este periódico el 1º de setiembre, dijo “Yo creía que los males de la democracia se corregían con más democracia, ya no”, adelantó que esta frase iba a molestar y así es, molesta que alguien que siempre ha estado defendiendo a nivel mundial la democracia y sus valores, el Premio Nobel de la Paz, el que es mediador en el conflicto en Honduras; venga ahora a negarla y más bien se haga eco de otra famosa frase de él, “la dictadura en democracia”.
En el Informe sobre la democracia en América Latina: Hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos, que se enmarca en la estrategia del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dirigida a fortalecer la gobernabilidad democrática y el desarrollo humano, nos plantea todo lo contrario a lo que el señor Presidente quiere. En este informe se plantea que en muchos gobiernos que se eligen democráticamente pero a la hora de gobernar tienden a sostener su autoridad con métodos no democráticos, por ejemplo, interviniendo en los procesos electorales y restarles independencia a los poderes Legislativo y Judicial o modificando las Constituciones nacionales en su favor ¿será algo de esto lo que quieren algunos cercanos colaboradores del Presidente y que lo han convencido?, me pregunto.
Por otra parte, dicho informe nos enfrenta a que “en muchos casos, la creciente frustración por la falta de oportunidades y por los altos niveles de desigualdad, pobreza y exclusión social, se expresa en malestar, pérdida de confianza en el sistema político, acciones radicalizadas y crisis de gobernabilidad, hechos que ponen en riesgo la estabilidad del propio régimen democrático”, ¿no será esto a lo que el Presidente debe poner atención? ¿No serán estos los verdaderos “males” que hay que atacar?
Es inaceptable la otra frase que dice: “se nos fue la mano y esta dispersión de poder es lo que nos tiene como nos tiene”, por el contrario, parece que las diferentes instituciones del Sistema de Naciones Unidas, Organizaciones No Gubernamentales, abogan por más democracia, pero de calidad, en donde se le dé el estatus de ciudadano a la persona, con derechos y deberes, más participación en la toma de decisiones con instituciones transparentes y eficientes. Incluso creo que el Presidente debería seguir algunas recomendaciones del Informe, como “la democracia es el marco propicio para abrir espacios de participación política y social, en especial para quienes más sufren: los pobres y las minorías étnicas y culturales”, en vez de gritar a los cuatros vientos, que no se necesita más democracia. Tal vez con un poco de diálogo con los diferentes grupos sociales y políticos se puedan alcanzar acuerdos nacionales que urgen en nuestra democracia.
Esto demuestra que la democracia no se reduce al acto electoral, a las trabas burocráticas, a los controles o a la mal llamada ingobernabilidad, sino que requiere de más democracia como uno de los elementos centrales del desarrollo humano, porque a través de la política y no solo de la economía, es posible generar condiciones más equitativas y aumentar las opciones de las personas, implica también transparencia y equidad en las instituciones públicas, así como de una cultura que acepte la legitimidad de la posición política y reconozca, y abogue por los derechos de toda la ciudadanía.” ¿Será esto lo que le incomoda al Presidente: hacer en democracia?

Pablo Díaz Chaves
Politólogo
1-928-553
88402879