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Sábado 7 Junio, 2014

Odiado por Hugo Chávez y ahora por Nicolás Maduro, Leopoldo López Gil enfrenta en Venezuela la violación a los derechos humanos por manifestarse en las calles de Venezuela junto a miles de estudiantes que han corrido la misma suerte


Leopoldo López Gil

Leopoldo López Gil emparentado con el libertador Simón Bolívar y Cristóbal Mendoza, primer Presidente de Venezuela, es en estos momentos un privado de libertad por manifestarse en las calles de Venezuela junto a miles de estudiantes que han corrido la misma suerte, pero él está encerrado en una celda de máxima seguridad del ejército venezolano esperando que se haga “justicia”. Leopoldo ha sido profesor en la Cátedra de Economía en la Universidad Católica Andrés Bello, tiene un doctorado en la Escuela Kennedy, Universidad de Harvard, EE.UU. Odiado por Hugo Chávez y ahora por Nicolás Maduro, enfrenta en Venezuela la violación a los derechos humanos y la libertad individual como ser humano.
Este joven premiado por Transparencia Internacional con un premio que lo considera el alcalde más transparente de su país y las organizaciones City Mayors y World Mayor el tercer mejor alcalde del mundo, está encerrado esperando ser juzgado por quienes lo aborrecen.
Casado con Lilian Tintori, es el padre de dos hijas que sufren la injusticia de ver a su padre encarcelado por su participación en las manifestaciones callejeras. ¿Qué tal que aquí en nuestro país se encerrara en celdas a quienes se manifiestan en las calles?…
Pero allá, el régimen y algunos periodistas afines hablan siempre con especial inquina contra Leopoldo López. No se les cae la palabra “fascista” de la boca cuando hablan de él. Y le acusan de ser un “golpista”, por su participación en las manifestaciones de 2002.
El régimen tiene motivos para temer a Leopoldo López. En 2009, derrotado por la interpretación bolivariana de la legalidad, creó un nuevo partido, llamado Voluntad Popular. Su programa político es un poco etéreo: “Promueve un conciliador mensaje de paz, bienestar y progreso y está comprometido en la construcción de una alternativa de país donde todos los derechos sean para todos los venezolanos”.
El Gobierno le acusa de nueve delitos por las manifestaciones contra el régimen de Maduro de este mes de febrero: Homicidio intencionado ejecutado por motivos inútiles innobles, lesiones graves, terrorismo, incendio de edificio público, delitos de intimidación pública, instigación a delinquir, y delitos de asociación.
Todo ello él solo. Su vida está en manos de Nicolás Maduro, su enemigo. Llama la atención que nosotros en Costa Rica, que vivimos defendiendo los derechos humanos, en esta violación a los derechos de un hombre, el Gobierno no le apoye.

Eliseo Valverde Monge