Logo La República

Lunes, 19 de noviembre de 2018



ACCIÓN


Leo alista su última batalla olímpica

Dinia Vargas [email protected] | Lunes 18 julio, 2016

“Siento el apoyo del pueblo, siempre me respalda, seguro por la forma en que salgo a luchar, a competir con todo lo que tengo”, dijo Chacón, de 32 años.


49 Puesto que ocupa en el ranking mundial

 

Leonardo Chacón (29 de junio de 1984) sabe que ya no hay más allá, en un mes exacto en Río 2016 disputará sus segundos y últimos Juegos Olímpicos.
El 18 de agosto será el momento para que el triatlonista corone cuatro años de esfuerzo y dedicación. El objetivo es muy claro: en su última batalla olímpica se propone estar entre los 20 mejores del mundo.
“Es un resultado que siempre he manejado con base en lo que logré en el pasado y con los mismos rivales a los que ya conozco y encontraré”, explicó.
Leo dice no estar ansioso, más bien estos días busca disfrutar de sus últimos entrenamientos antes de viajar a tierras brasileñas —los juegos se iniciarán el 5 de agosto—.
“Yo voy día a día, me queda mucho por recorrer hasta llegar a la línea de salida, donde espero encontrarme en un estado físico bueno y disfrutar de competir en una segunda olimpiada”, afirmó.
Ese es otro punto en el que pone gran énfasis, mantener su buen momento físico y cuidarse de cualquier lesión o enfermedad, rivales que también se encuentran por el camino.
La buena preparación le da confianza para lo que viene, así que solo trabaja en algunos detalles que puede mejorar.
“La aclimatación es uno de esos detalles, va a estar un poco húmedo, pero es algo de lo esperado”, comentó.
“Como atleta profesional yo sigo manteniendo mis hábitos, dónde me entreno, tipos de entrenamientos, cuido mi alimentación, hay que ser riguroso con todo”, añadió.
El recorrido en Fuerte de Copacabana lo conoce perfectamente. Ya disputó ahí el Test Olímpico hace un año. De las tres disciplinas en las que debe competir, el ciclismo es la de mayor cuidado.
“Es bastante movido por las cuestas que hay”, resumió.
Mientras tanto, tiene la experiencia de lo que vivió hace cuatro años en Londres, cuando se robó los aplausos al continuar la competencia tras una caída que lo dejó todo maltrecho.
“Siempre se aprende mucho durante el camino. La caída de Londres no la esperaba, pero son circunstancias que se dan. Ahora llego con más experiencia, pero mis rivales también”.
Para el triatleta nacional no hay nostalgia al pensar que son sus últimas olimpiadas, luego tomará otra camino siempre enfocado en el deporte. Más bien se siente satisfecho y orgulloso de lo logrado.
Y para su última batalla promete más esfuerzo y sacrificio, luchar hasta el final, dejar hasta su última gota de sudor en Copacabana, como es su costumbre. ¿Alguien podría dudarlo?