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Latinoamérica cierra lustro de crecimiento

Santiago
EFE

La economía de América Latina y el Caribe creció un 5,6% en 2007, con lo que completó cinco años consecutivos de expansión, según un Balance Preliminar presentado ayer en Santiago por la CEPAL.
Panamá, con un 9,5%; Argentina, con un 8,6; Venezuela, con un 8,5%, y Perú, con un 8,2%, lideraron el crecimiento a nivel de países, mientras en el extremo inferior de la escala se situaron Nicaragua (3%), Ecuador (2,7%), Jamaica (1,5%) y Dominica (1,0%). También con altos niveles de expansión figuran República Dominicana (7,5%), Uruguay (7,5%), Colombia (7,0%), Costa Rica (7,0%) y Cuba (7,0%), mientras Honduras creció un 6% y Paraguay y Guatemala lo hicieron un 5,5%, según el texto.
Brasil, Chile y Surinam crecieron un 5,3%, en tanto El Salvador lo hizo un 4,5%, lo mismo que Guayana, en tanto Bolivia lo hizo un 3,8%.
México, Haití y Bahamas expandieron su economía un 3,3%, señala el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El crecimiento abarcó prácticamente todos los países de la región, pese a que en el segundo semestre enfrentaron un empeoramiento del contexto financiero externo, originado en la crisis hipotecaria en Estados Unidos, que elevó la incertidumbre en la economía internacional, destaca el documento.
Para el próximo año, la CEPAL vaticina una moderación del crecimiento, que de todas maneras sería del 4,9% para acumular seis años consecutivos de cifras positivas.
Al final de ese sexenio, la región habrá acumulado una expansión del 24% de su Producto Interior Bruto (PIB) por habitante.
Según el informe, presentado por José Luis Machinea, secretario ejecutivo del organismo de Naciones Unidas, desde el año 2003 la región atraviesa por una coyuntura “muy favorable”, que persistió pese a los problemas financiero del segundo semestre de este año, “gracias al elevado dinamismo de la demanda interna”, tanto en el consumo privado como en la formación bruta de capital.
“Para encontrar un período en el que el PIB por habitante muestre un crecimiento sostenido superior al 3% habría que remontarse a 40 años atrás, a fines de los sesenta y principios de los setenta”, destaca el informe.
Agrega que la evolución de las economías regionales no es un hecho aislado, sino que se ha dado en un contexto en el que la economía internacional lleva cuatro años consecutivos con una expansión superior al 3% anual.
Matiza, sobre esa base, que “aunque las tasas de crecimiento de la región son elevadas en términos históricos, no lo son cuando se comparan con otras regiones del mundo en desarrollo”.
Durante el 2007, según la CEPAL, destacaron en el desempeño económico regional el mantenimiento del superávit de la cuenta corriente, una nueva mejora en los términos de intercambio, la continuidad del saldo positivo de las cuentas fiscales, el desempleo decreciente, la expansión de las reservas internacionales y la reducción de la deuda externa como porcentaje del PIB.
También algunos cambios que, “aunque difícilmente podrán afectar las perspectivas para el 2008”, constituyen un desafío en materia de política económica para los años venideros.
Entre ellos, menciona el informe la aceleración del gasto público, que supuso un retroceso respecto del equilibrio fiscal global alcanzado por la región el 2006.
Además, un menor dinamismo en las exportaciones de bienes, cuyo volumen se expandió a una tasa inferior a la del PIB; un alza de la inflación que interrumpió la tendencia descendente de los últimos cuatro años y el aumento del riesgo país en varias economías de la región, en el contexto de las turbulencias que afectaron los mercados financieros a partir del mes de mayo.
En cifras, la cuenta corriente regional marcó un superávit del 0,7%, mientras los términos de intercambio mejoraron un 2,6%, aunque con diferencias muy marcadas entre los países.
Asimismo, el ingreso nacional bruto disponible creció un 6,5%, por encima del incremento del PIB, mientras la demanda interna de los países creció un 7,7%.
La mayoría de los países, por otra parte, anotó una afluencia de inversión extranjera que alcanzó la cifra histórica de $95 mil millones, lo que aumentó la presión sobre el tipo de cambio y dio origen a una gran acumulación de reservas internacionales, cuyo aumento superará el 3,5 del PIB regional.
La inflación, por las causas antes señaladas, alcanzará este año una media del 6%, que se compara con el 5% del 2006.
Otro hecho positivo es la disminución del desempleo, a un 8%, un nivel similar al de comienzos de los años 90, descenso acompañado de una mejora relativa en la calidad del empleo, lo que unido al crecimiento del PIB, influye positivamente en los indicadores de pobreza, según el texto.
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