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Martes, 20 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Las riquezas virtuales

| Martes 15 febrero, 2011


Las riquezas virtuales

El hombre siempre ha buscado acumular riqueza y es interesante analizar la forma en que, en el transcurso de la historia de la humanidad, se ha modificado el conjunto de bienes que se han considerado valiosos y que su posesión es reflejo de acumulación de riqueza.
En un tiempo de la historia la riqueza se asociaba a la posesión de grandes castillos, joyas, servidumbre, ejércitos y embarcaciones, era el tiempo de los reinados y la conquista del mundo. Dando un salto cuántico en la historia del hombre, nos podríamos ubicar en el tiempo de las plantaciones, cuando la riqueza se asociaba a la posesión de grandes extensiones de tierras cultivables, cabezas de ganado, cantidad de esclavos a su disposición y se empezó a acumular la riqueza en las tierras conquistadas.
Ya para el tiempo de la revolución industrial, la riqueza se trasformó y el poder económico lo representaba la posesión de fábricas, maquinaria, inventarios de materia prima, equipo novedoso y se empezó a utilizar la banca financiera para llevar a ella la acumulación física de la riqueza representada en el dinero con el respaldado del oro.
En la era moderna reciente, la riqueza se compartió abriendo la participación en las empresas a inversionistas que colocaban ahí su dinero físico y sus valores (títulos materializados) aceptados por las partes como significado de riqueza. Se empezó a utilizar ya con mayor frecuencia el cuasi dinero (cheques, valores, certificados, etc.) como forma de acumular la riqueza y se facilitó con ello el intercambio de los valores entre conocidos y desconocidos de los dueños del mismo. Fue la consolidación de la banca moderna.
Pero cuando ya todo se consideraba inventado, apareció la tecnología asociada a la informática, a la programación binomial almacenada en potentes servidores, a los avances en la comunicación y a la aparición del dinero plástico. Nadie se podría imaginar que la riqueza se transformaría en forma rápida y acelerada en un chip donde el encriptamiento y las seguridades remplazaron las bóvedas y cajas de seguridad.
Asociado a la virtualidad de la riqueza, se dio otro gran cambio, que fue el anonimato y pérdida de control de los movimientos de los capitales en los mercados financieros en busca de maximizar los rendimientos y trasladárselos a los dueños de la riqueza. La realización de inversiones en los más diversos mercados, que van desde materializados (metales, granos, hidrocarburos, construcción), hasta desmaterializados (acciones, participaciones, futuros), desde necesidades básicas del hombre como los alimentos, hasta elementos superfluos relacionados con el placer y disfrute del hombre.
Quizás lo único que no se ha modificado en la transformación histórica del concepto de riqueza, es la insaciabilidad de los dueños de la riqueza, la desigualdad social que en forma consciente e injusta produce, y el empecinamiento en creer que somos eternos, que todo eso nos lo llevamos a la hora de morir y que el fin (ser cada vez más ricos), justifica los medios (destruir la naturaleza, explotar a los empleados, botar alimentos para asegurar precio, etc.).
Solo bastaría soltar un poco la mente para imaginar en cuáles elementos podría el hombre del futuro fijar el concepto de riqueza, se habla que en el corto plazo el acceso al agua y alimentos va a ser una de las formas de separar a ricos de pobres. Es factible que sea más valioso disfrutar relajada y tranquilamente un atardecer, compartir y enriquecerse de las experiencias de culturas más preparadas para sobrevivir y de acumular destrezas y valores que nos aseguren la supremacía sobre los menos afortunados.

Mynor Retana Cárdenas
Ingeniero