Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 21 Marzo, 2012


Las peores presas; Costa Rica se alista


La peor presa en la historia ocurrió en China en 2010 entre Pekín y Mongolia Interior; se extendió por 100 kilómetros. Los vehículos se adelantaban a una velocidad de tres kilómetros por día y se tomó diez días para desenredarla. No obstante este acontecimiento en la capital china, el centro urbano con las peores presas en el mundo sigue siendo la capital de México; en un par de ocasiones las autoridades han tenido que usar grúas montadas en edificios aledaños para remover vehículos en intersecciones claves (una especie de cateterismo) para que pudiera otra vez fluir el tráfico.
Presas de 12 a 24 horas ya se han convertido en eventos recurrentes que reconocen los residentes de Sao Paulo, Bangkok, Atenas y Shenzen. La cantidad de vehículos circulando crece a una velocidad superior a la capacidad de los gobiernos de crear sistemas de transporte público y de calles y carreteras para acomodarlos.
Hay dos puntos en Costa Rica, ninguno tan urbano, donde ocurren presas de cinco a ocho horas con cierta regularidad, lugares donde los vehículos quedan atrapados sin posibilidad de salir. Se podrían ver con más frecuencia estos eventos con el aumento de la flotilla vehicular nacional y en algún momento, quizás, aspirar a competir con los chinos, los mexicanos y los brasileños.
El peor es la carretera Panamericana, los 45 kilómetros entre Puntarenas y la bomba Delta, donde se puede doblar para viajar al Puente “Amistad con Taiwán”. Desde el momento en que el motorista entre en ese trecho de la carretera, cualquier choque, problema con un puente, u otro desafío le puede dejar atrapado hasta que la autoridad al fin llegue (no tiene buena fama en ese sentido) y resuelva. Allí ya ha habido presas de ocho horas.
El segundo es la carretera al aeropuerto; desde que el motorista pasa el Hospital México, viajando hacia el Aeropuerto Santamaría, no tiene ninguna posibilidad de salir hasta llegar a la salida del INA, si hay un problema con un choque o con el Puente de la Platina. La división de cemento en el centro no permite dar vuelta y regresar. Conozco dos personas que han pasado cinco o más horas atrapadas allí.
Se recibió con alegría entre los distribuidores y los economistas (que lo tomaron como muestra de que la economía del país está creciendo) la noticia de que en Expomóvil se vendieron 6 mil automóviles. Pero en otros círculos se vio con preocupación la información, por la falta de espacio para acomodarlos. El gobierno actual, atónito frente a casi todos los retos que enfrenta, ya ha anunciado que no tiene intención de entrarle al “problema de transporte público”. Está “pateando la lata para adelante” (hasta 2014 se supone) en esta área. Con excepción de la carretera Juan Rafael Mora, obra actualmente varada, tampoco está construyendo o ampliando vías.
A corto plazo el país no es competitivo en esto de las presas gigantes pero pareciera estar haciendo todo lo posible para serlo.

Carlos Denton
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