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Jueves 10 Marzo, 2011


En la dirección de los pueblos, toma de difíciles decisiones y aun en el campo de batalla, las mujeres no tienen nada que envidiar al mal llamado “sexo fuerte”

Las mujeres policía

En una reciente nota de su página La Machaca, don Miguel Agüero hizo unos comentarios sobre las mujeres policía a los cuales quisiera referirme.
Siempre leo La Machaca y disfruto su fino humor y normalmente coincido con sus conceptos de fondo. Sin embargo discrepo totalmente del comentario que hizo referente a las mujeres policía, donde pone en duda su capacidad y decisión ante situaciones difíciles que requieren el valor que debe tener un buen policía.
Tengo la satisfacción y el honor de haber establecido el primer cuerpo permanente de Mujeres Policía como Ministro de Seguridad y Gobernación del Gobierno de don Rodrigo Carazo. Lo que fue un modesto principio hoy constituye una realidad de importancia de la que todos podemos sentirnos complacidos.
Don Miguel cuestiona si en una situación difícil las mujeres policía tendrán el valor que se requiere. Lamentablemente algunas manifestaciones de funcionarios públicos aparecidas en los medios dan base para esa interpretación. El mismo adelanta que su actitud podría ser considerada como “machista” y me temo que así sea.
La experiencia universal nos cuenta muchas historias de mujeres valerosas pero, como dice nuestro pueblo, “para muestra un botón”. Todos hemos oído hablar de las hazañas de la Doncella de Orleans, más conocida como Juana de Arco, y en nuestro propio terruño a la par de un Juan Rafael Mora estuvo la generala Francisca “Pancha” Carrasco. Cientos son las anécdotas de su valentía, arrojo, ejemplo y decisión.
El Imperio Británico se hizo grande bajo el reinado de Isabel I y si no hubiese sido por Isabel Reina de España posiblemente el descubrimiento de América se hubiese retrasado. En la dirección de los pueblos, toma de difíciles decisiones y aun en el campo de batalla, las mujeres no tienen nada que envidiar al mal llamado “sexo fuerte”.
En Israel, donde el servicio militar no excluye a las mujeres, estas se han distinguido en el campo de batalla y si de algo se les podría responsabilizar, es que, como las hembras de casi todas las especies de animales, defienden su cría y su nido con mayor decisión y firmeza que el macho.

Juan José Echeverría Brealey
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