Las inversiones extranjeras directas

Los últimos ministros del Comex insisten en afincar Inversiones Extranjeras Directas (IED), y trabajan para establecer una gigantesca zona franca de capital chino en Costa Rica, bajo los designios de la ortodoxia neoliberal. Conozcamos que China posee 190 millones de personas en la pobreza extrema, y otros muchos millones en la pobreza directa, y que como consecuencia de una férrea regulación aplicada en su economía, han acumulado $2 billones de USD en reservas monetarias de su intercambio comercial con EE.UU. y la Unión Europea esencialmente.
Los políticos y economistas del actual gobierno y de los dos anteriores, son constantes en decir que las IED incrementan la productividad, la creación de empleo, la competitividad/país, que racionalizan procesos industriales, entregan nueva tecnología, y dan acceso a refinados métodos de gestión.
Sin embargo, hasta la fecha no han detallado el vínculo de dichas IED con los convenios de libre comercio y los efectos de alto riesgo que tales inversiones pueden presentar en la destrucción de empresas y empleos propios, y en los daños a la macroeconomía local por los derrumbes financieros de las economías en desarrollo, que ya acumulan pérdidas por $4 billones de USD.
Las empresas de las zonas francas en Costa Rica —con privilegios fiscales y otros—, no tienen por ahora exigencias que les demande aportar liquidez al país, suficiente para multiplicar en un 50% los niveles de créditos bancarios, y las posibilidades de crear Pymes y Mini-Pymes e industrias propias, que han sido la sostenibilidad real de nuestra economía.
Esto se lograría determinando que un 40% o más de los pagos por dividendos, bonos, primas y comisiones que estas empresas envían a las sedes extranjeras, no salga de Costa Rica, y queden como depósitos bancarios o inyección de capital objetivamente identificable en el tiempo.
COMEX debe informar cuál ha sido para los últimos diez años el aumento de la productividad de nuestro país, competitividad, creación de empleo, del PIB, y de la transferencia de tecnología a las Pymes nacionales, lograda con el actual régimen de zonas francas, y cuáles son las metas que provee el proyecto chino en estos renglones. Sería un logro público concretar cuáles son los compromisos de aperturas comerciales vinculados al desarrollo de las zonas francas para el futuro próximo, y cuál desarrollo se espera en ese lapso de la economía nacional no inserta en ese modelo, y cuánto el costo inherente de la nueva infraestructura y educación carreteras, puentes, muelles, aeropuertos, habilidades, idiomas e ingenierías.
Otro logro público sería esperar que la distribución de la riqueza nacional tenga niveles más allá del 60% ponderado del Coeficiente de Gini.
Harían bien las autoridades en mostrar su política de largo plazo para asegurar que los riesgos a soportar por los mercados empresarios, accionistas, banqueros, no sean menores que los que soporte el conjunto de nuestros pueblos, para beneficio de la democracia y del sistema republicano.

Elías José Lizano Jarquín
Economista y asesor financiero



Ver comentarios

Notas Anteriores