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Bocado

Se aceleraron trámites, ¡muy bueno! Otros siguen mal
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Las buenas y las malas noticias

Tenemos buenas noticias relacionadas con un sector de la población. Demostración de que si se quiere, la gestión del sector público se puede mejorar.
Otros grupos de la sociedad, sin embargo, siguen sufriendo el que la voluntad política no haya estado en los últimos gobiernos ni esté hoy al servicio de solucionar sus graves problemas.
En el primer caso, la creación de la ventanilla única digital le permitirá a la industria ahorrar millones de colones a la hora de hacer los diversos trámites necesarios.
En 2014 se supone que los empresarios que quieran iniciar operaciones en el país ya no tendrán que ir personalmente a hacer colas para gestionar los permisos.
En el sector de la construcción también mejoraron las cosas gracias a una reducción en los trámites de inscripción en varias entidades.
También para quienes deben pagar sus impuestos la situación a cambiado. Ahora ya no tienen que ir a un banco a hacerlo porque la tecnología se ha puesto al servicio de los que deben efectuar esos pagos.
Estas son las buenas noticias que es tan agradable poder comunicar. Pero otras serias carencias de otra parte de la población siguen sin atenderse como se debe.
Tres servicios básicos que el Estado debe garantizar con buena calidad a los habitantes están mal: salud, seguridad y educación.
En materia de sanidad, quienes no pueden pagar servicios privados —que son la mayoría— siguen soportando que sus males empeoren y en algunos casos mueren por falta de atención.
A estos costarricenses solo se les dice generalmente que su cita para atención con el especialista o para exámenes o cirugías está para uno, dos o tres años. Como si una enfermedad pudiera esperar ese tiempo sin progresar o matar al que la padece.
En lo que respecta a la educación, hay zonas en donde los niños no cuentan con una escuela a distancia razonable y mucho menos con tecnología para estar en igualdad de condiciones con los del resto del país.
En seguridad hubo una cierta mejoría y ahora entramos en un peligroso juego en que se enfrenta el problema destinando mayores recursos a las zonas más atacadas por el hampa, pero esta traslada entonces sus actos de violencia hacia otros lugares. La policía tiene su mapa de acción de los delincuentes y estos tienen el mapa de atención de la policía.
Todo esto constituye incumplimiento a la Constitución Política del país, mientras en los presupuestos se destinaron sumas a asuntos de menor relevancia, como gastos en publicidad del gobierno y las instituciones, viáticos para viajes, consultorías que se constituyen en planillas paralelas, entre muchos otros.
¿Se han incluido en el nuevo presupuesto (para el año entrante) los montos debidos para poner al día al Gobierno con la Caja y que aquel siga pagando puntualmente, incluidas las sumas para atención de indigentes?
 

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