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Viernes 10 Octubre, 2014

Esa valentía de Don Ottón Solís en su vida pública, que algunos señalan como “fundamentalismo ottoniano”, le permitió abandonar el PLN por divergencias profundas con los Arias y fuerzas neoliberales que tomaron ese partido


La valentía de Don Ottón Solís

Qué fácil es hacer las cosas en las que uno cree, y qué valentía demostró Don Ottón Solís (con mayúscula) al encarar a los estudiantes universitarios que se manifestaron al frente de la Asamblea Legislativa en protesta por la reducción del 14% al 8% los recursos del presupuesto público destinados a las universidades (FEES).
Pero esa valentía que ha caracterizado el actuar de Don Ottón Solís en su vida pública y que le ha valido el calificativo de algunos detractores llamando a esa forma de actuar y señalar “fundamentalismo ottoniano”; le permitió sin vacilación abandonar el PLN por divergencias profundas con los Arias y algunas fuerzas neoliberales que tomaron ese partido.


Valentía para —sin cálculos políticos— crear el código de conducta y el decálogo de buen proceder de los militantes del PAC que aspiran a puestos públicos y que ha sido un verdadero dolor de cabeza para la actual administración que en un muy corto plazo y en varias ocasiones se ha brincado.
Valentía y congruencia con las ideas de partido promulgadas en campaña para parársele al directorio del PAC en la Asamblea Legislativa al traslado de sus códigos de asesores a otras bancadas.
Valentía para discrepar abiertamente con Casa Presidencial en el tema de la DIS, para señalar a los altos jerarcas de instituciones autónomas con salarios abusivos, y más recientemente valentía para —desde la Comisión de Hacendarios— entrarle a un recorte real al presupuesto que en forma incongruente con la realidad fiscal nacional, pretende llevar a cabo el Gobierno Central con un incremento del 19%.
Fue valiente Don Ottón al salir a la marcha estudiantil efectuada el 7 de octubre y que contaba con el abierto aval de Casa Presidencial y de la Presidencia de la Asamblea Legislativa, y encarar a un manifestante que lo señalaba de corrupto y que en forma decente y contundente le corrigió diciéndole que discrepar no es sinónimo de corrupción.
Igualmente valiente fue tomar el micrófono y en medio de silbatinas defender su posición que en materia de presupuesto él cree y lleva adelante como presidente de la Comisión de Hacendarios.
Incómodo va a ser para Don Luis Guillermo Solís gobernar con un diputado que en forma directa y clara hace señalamientos sin miramientos y como en esta coyuntura política-social se necesitan más Ottones que en forma congruente defiendan sus ideas y no se nieguen, como lo hizo el PLN al retirar la moción de reducción del FEES, ante la presión que ejercen grupos de interés.


Mynor Retana Cárdenas

Ingeniero
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