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Sábado 8 Noviembre, 2014

Los humanos seguimos creyendo que la autoridad debe ser coactiva y solo de a poco vamos advirtiendo que la razón es muy superior


La única autoridad es el liderazgo por influencia

Guerras y más guerras, pero qué estupidez más estúpida, ¡es el siglo XXI, la era cyber! El puente Simón Bolívar, entre Cúcuta (Colombia) y San Antonio (Venezuela), permanece cerrado entre las 10 p.m. y las 5 a.m. “para luchar contra el contrabando” que, según el presidente Maduro, forma parte de la “guerra económica” de la “burguesía”, y se desplegaron 17 mil militares a lo largo de la frontera. Imagínese el gasto —y el tiempo ocioso— en personal militar.
No hay caso, la violencia siempre destruye. Sucede que, como consecuencia de los subsidios por ejemplo al combustible —que cuesta US$0,018 por litro en Venezuela y 1,13 en Colombia— se da algo lógico: la gente hace un gran negocio vendiendo gasolina venezolana.
Y para el gobierno es “delito” —contrabando— y lo persigue con el monopolio de la violencia que define al Estado. Pero el comercio alcanza también a la alimentación, divisas, etc. Aunque las cárceles no solo están llenas de “contrabandistas”, en EE.UU. por caso, más del 50% de los presos está relacionado con las drogas.
¿Tiene sentido reprimir violentamente —policialmente— a quienes producen y venden drogas por muy dañinas que sean? En cualquier caso, las cárceles están llenas de presos por delitos “inventados” por los gobiernos. La violencia siempre destruye.
Ahora, hablando de guerras los gobiernos, para justificar sus ansias de violencia, inventan cualquier cuento. Mientras se desvanece la guerra por el petróleo, nos vienen con el “calentamiento global” que muchos científicos desmienten. En todo caso, me preocupa que utilicen este dudoso argumento para justificar medidas represivas.
El Pentágono, por ejemplo, dio a conocer un disparatado informe donde advierte que “el cambio climático va a… exacerbar el terrorismo… y crear nuevos enemigos”. Por su parte, un análisis privado estudió 32 países en los que los conflictos y los disturbios civiles “podrían ser agravados por el cambio climático”. Los hallazgos son parte del sétimo estudio anual sobre “Cambio Climático y Atlas de Riesgos Ambientales”, de Maplecroft.
Como herencia de nuestro estado animal, los humanos seguimos creyendo que la autoridad debe ser coactiva y solo de a poco vamos advirtiendo que la razón es muy superior. Según Aldous Huxley, “Las sociedades se mantienen, no principalmente por el miedo de los más al poder coactivo de los menos, sino por una difundida fe en la decencia de los demás”, lo que resulta obvio pues si todas las personas salieran a robar no habría policía capaz de contenerlas.
Es decir, es falso que las sociedades necesiten de un poder coactivo para vivir ordenadamente. Según Isaac Asimov “la violencia es el último recurso del incompetente”, el recurso de quien no puede liderar con razón.
Precisamente la violencia es lo que desvía el curso natural de la vida, ergo, es imposible que sirva para defenderla. En contraposición, la gente seguirá de buen grado a aquellas personas que efectivamente sean líderes, que muestren con su ejemplo cómo pueden mejorar sus vidas.
La gente se fanatiza con los iPhones, por caso, y desoye completamente las tonterías que dice Maduro. Si hasta para la defensa propia siempre son más efectivos los métodos pacíficos que la violencia que suele empeorar las crisis.

Alejandro A. Tagliavini

Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

https://twitter.com/alextagliavini (@alextagliavini)