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Lunes 27 Agosto, 2012

La política del Estado y el mercado eléctrico

Organizaciones y personas, hemos explicado en extremo, las causas para desechar la idea de privatización del Sector Eléctrico Nacional. Recordemos que el ICE nació como respuesta del Estado hacia las Corporaciones Privadas suministradoras de energía eléctrica en Costa Rica de mediados del siglo XX, por cuanto estas rechazaron ampliar la cobertura del servicio a todo el territorio nacional, al no poder lucrar sumas superiores a las que el país podía honestamente reconocerles.
Comprendamos que la expansión capitalista no puede perdurar si las rentas privadas no guardan un justo equilibrio con la Rentabilidad Social, y que el Desarrollo Sostenible y el Derecho a la Inclusión, no son viables si los “desreguladores de oficio”, insisten en desconocer el colapso de la ideología del libre mercado, incluyendo las reglas devastadoras del sistema financiero mundial.

Nuestra política de Estado debe ser pragmática, y medir el éxito económico por el bienestar que gozan todos los ciudadanos. Este éxito debe concretar un acertado y decente equilibrio fiscal, con estabilidad en los tipos de cambio, y niveles de empleo/desempleo articulados a los requerimientos de una población en crecimiento.
Este pragmatismo obliga a responderle a los retos con una indiscutible formación educativa para nuestras juventudes, y un mayor acervo de capital productivo, como el de nuestro Parque Eléctrico.
Se debe idear cómo aumentar la productividad de las empresas y de los trabajadores, y acrecentar una mayor multiplicación del ingreso nacional.
Es indudable que el país debe limitar, dentro de un rango equitativo, la fuga de divisas que ocasiona la exportación de bienes y servicios de las Inversiones Extranjeras Directas asentadas en nuestro medio, y de las empresas locales, esto por los beneficios que se derivarían para la expansión del crédito interno, la contención inflacionaria y la economía en general.
Es urgente que la Clase Política gobernante, renuncie a las presiones extranjerizantes de privatización de las empresas públicas nacionales, y al impropio uso de los Bienes Colectivos, tales como el Agua, y el Espectro Radioeléctrico, por ser un valioso clamor popular, y también por representar una excelente decisión estratégica.
Está obligado el Poder Ejecutivo a sanear las finanzas “desordenadas” de los Entes Descentralizados, porque resulta urgente alimentar las escalas de inversión en los campos económicos y sociales más rentables, y desaparecer los compromisos derivados de los diferentes ciclos electorales.
Es aceptable para una sana convivencia, que el faltante de dinero para defender la inversión social y las mejores alternativas económicas para toda la población, sea solucionado con aumentos en las tasas del Impuesto sobre la Renta, dado que la imposición indirecta (IVA u otros) obliga a la mayoría de los ciudadanos a comprimir sus gastos, perjudicando los alcances positivos del Producto Interno Bruto, lo cual es funesto.

Lic. Elías José Lizano Jarquín
Economista –Administrador, Contador Público, Asesor Financiero
Ex-Jefe Oficina Programas Eléctricos del ICE.
Ex-Gerente INCOP; Ex-Contralor UNA: Ex-Auditor General INA