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La Fed busca datos que indiquen que la felicidad pasa por el consumo

La última declaración de la Reserva Federal de los Estados Unidos contenía un guiño inusual sobre su optimismo en cuanto a un mejor crecimiento económico este año.
“El sentimiento de los consumidores sigue siendo alto”, se señaló en la declaración, en lo que constituyó una pausa en la habitual letanía sobre las recientes tendencias económicas.
A pesar de que últimamente ha alcanzado niveles impresionantes, el sentimiento suele ser un indicador demasiado variable como para que los banqueros centrales le concedan mucha importancia, y su correlación con el gasto no es perfecta, de modo que el contexto de la referencia de la Fed es importante.
Los ingresos disponibles reales crecieron 6,2% en el primer trimestre, la mayor cantidad en más de dos años. Hasta ahora, sin embargo, los consumidores conservan buena parte de su dinero.
La referencia de las autoridades de la Fed a un sentimiento optimista sugiere que consideran que “el consumo se va a recuperar”, dijo Michael Gapen, economista jefe para los Estados Unidos de Barclays Plc. Para decirlo de otra manera, todo ese optimismo se va a traducir en un auge de compras.
Los siguientes son tres indicadores a observar en lo relativo a un retorno del consumo.
En el gasto personal, tal como lo mide la Oficina de Análisis Económico, BEA por la sigla en inglés, el gasto en consumo personal ha tenido un mal desempeño en lo que va del año, lo que lleva a algunos a preguntarse si los beneficios del combustible más barato se destinaron al ahorro.
“Pienso que los funcionarios de la Fed se sintieron frustrados ante el ritmo del gasto en consumo en el primer trimestre”, dijo Dana Saporta, economista de Credit Suisse en Nueva York. “Para sentirse seguros” de que es hora de subir las tasas de interés, “tenían que observar una recuperación pronto.”
Por otro lado, las ventas de vehículos de abril tuvieron problemas para no rezagarse respecto del vertiginoso ritmo del mes anterior, indicaron el viernes datos de la industria.
Las ventas de autos han constituido un raro punto optimista confiable en lo relativo al consumo. Es probable que los funcionarios sigan sintiéndose cómodos con los datos de ese sector siempre y cuando las compras se mantengan por encima del ritmo anual de compras de 16 millones que han tenido los Estados Unidos en el último año.
En cuanto a las viviendas, las ventas de propiedades han sido ambivalentes en lo que va de 2015, dado que las compras de unidades nuevas se desplomaron en marzo de forma inesperada y las ventas de viviendas existentes mostraron una fuerte recuperación luego de dos registros desalentadores a principios de año.
Economistas de Goldman Sachs pronostican una “gradual mejora del mercado de viviendas” este año, con un aumento de las ventas totales de viviendas (nuevas y existentes) a 5,51 millones, en comparación con 5,36 millones de 2014, según una nota de análisis del 6 de abril.

Bloomberg

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