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Presidente iraní ofrece ayuda por $1.100 millones
Irán suma a Morales como aliado

Tras dos semanas de establecer relaciones, los mandatarios de ambos países destacaron el pacto político que ponen en marcha

La Paz
EFE

Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán, ratificó ayer su alianza con su homólogo de Bolivia, Evo Morales, basada en su común oposición a Estados Unidos, y firmó un plan de cooperación por $1.100 millones para los próximos cinco años.
Ahmadineyad realizó una visita relámpago a La Paz, de solo tres horas, dos menos de las previstas, tras asistir a la Asamblea General de la ONU y antes de partir hacia Caracas para entrevistarse con el mandatario venezolano, Hugo Chávez, aliado suyo y de Morales.
Dos semanas después de establecer relaciones bilaterales, los mandatarios de Irán y Bolivia destacaron en sus discursos el pacto político que han puesto en marcha.
“Hemos quedado conjuntamente en utilizar toda nuestra potencia para ayudarnos”, dijo Ahmadineyad, quien calificó a su anfitrión de “presidente noble, revolucionario, popular y amado”.
“Quiero gritar en voz alta que el gobierno y el pueblo de Irán siempre, para siempre, estarán al lado del pueblo boliviano”, dijo el mandatario visitante ante un auditorio de funcionarios, dirigentes sindicales y políticos afines a Morales.
El presidente boliviano, que inusualmente leyó un discurso, en vez de su habitual improvisación, defendió su decisión “soberana” de abrir relaciones con Irán, que ha sido cuestionada por la oposición en Bolivia y el gobierno de Estados Unidos, que le pidió públicamente rechazar el plan nuclear iraní.
Morales tildó de “compañero revolucionario y hermano” a Ahmadineyad y afirmó que muchos bolivianos tenían “el sueño” de conocerlo.
El presidente de Bolivia prometió al iraní devolverle la visita en Teherán y le invitó a regresar al país andino para tener contacto directo con las “fuerzas sociales”, como Morales llama a los movimientos campesinos, indígenas y sindicales que le llevaron al poder.
Los gobernantes firmaron una declaración conjunta en la que se comprometen a “construir un mundo multipolar”, para un equilibrio internacional, y saludaron los cambios que vive América Latina con la aparición de gobiernos contrarios al neoliberalismo y a Washington.
También defendieron el derecho de los países a desarrollar la energía nuclear “con fines pacíficos”.
Fuentes diplomáticas europeas y latinoamericanas comentaron a Efe que el mayor interés iraní en Bolivia pueden ser los yacimientos de materiales radiactivos y un diario local dijo esta semana que los acuerdos bilaterales pueden incluir la explotación de litio y uranio en la zona andina del país.
Ministros iraníes y bolivianos firmaron varios acuerdos sobre hidrocarburos, minería, agricultura, recursos naturales, agua, ciencia y tecnología, entre otras áreas, pero los convenios no fueron explicados con detalle.
Poco después de la partida de Ahmadineyad, el ex gobernante conservador boliviano Jorge Quiroga, quien lidera la oposición a Morales, dijo a la prensa que “los acuerdos son unas cuantas declaraciones de buenas intenciones para lograr el verdadero objetivo que tenía Irán, que es mostrar que no está aislado ante la comunidad internacional”.
Los convenios establecen un apoyo financiero de Irán a Bolivia por cien millones de dólares, para la ejecución de diversos proyectos, aparte de un “Plan de Cooperación Industrial” de cinco años por mil millones.
Quiroga y otros dirigentes opositores criticaron la visita de Ahmadineyad a La Paz porque, a su juicio, dañará las relaciones de Bolivia con Estados Unidos y Europa.
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