Enviar
Martes 7 Octubre, 2014

“¡Cuida tu salud, porque lo necesita tu trabajo emprendedor!” es mi primer consejo para el colega empresario


Helio y don Helio

Ambos coinciden en algo más que el nombre. El elemento, tiene número atómico dos y el vicepresidente, es el número dos de un gobierno que impulsa un presupuesto atómico, en riesgo de explotar, por el empuje de un sector del Congreso que insiste en disminuirlo, o bien, por los llamados a cerrar filas que se escuchan en organizaciones gremiales y grupos de estudiantes que se oponen a cualquier recorte de partidas.
El gas en condiciones normales de presión y temperatura no es inflamable, el presupuesto de don Helio, parece a punto de alzar llama, por la alta presión y temperatura que se avizora, alcanzará la discusión en plenario.
El átomo de helio resulta simple de resolver, no así el presupuesto de don Helio, que parece un laberinto, en el que se involucran muchos, tratando de encontrar la salida, con pronóstico reservado, a esta altura del “partido legislativo”. Deberá el señor Ministro entregar cartas de navegación para mantener a flote el plan de gastos, porque el debate en el parlamento no estará exento de colisiones y él debe asegurar un aterrizaje suave a finales de noviembre.
Mientras la discusión en palacio sube de tono, el pymempresario, tan noble como el gas, “la sigue pulseando”, sin desfallecer en su tarea de hacer país, haciendo empresa.
“¡Cuida tu salud, porque lo necesita tu trabajo emprendedor!” es mi primer consejo para el colega empresario.
Mantén templado el ánimo y alta la motivación al frente de tu negocio, que seguiremos escuchando voces que nos hablan de la megamoción del diputado de gobierno, de la “madre de todas las marchas” que seguramente convocará un conocido líder sindical y hasta del discurso del señor Presidente de la República quien alude a percepciones en género apocalíptico, sobre el estado de situación del país.
Todo este zapateo va levantando una nube de polvo que limita mirar con claridad el horizonte y asegurar la dirección y la fuerza que urgen a la nación para crecer en forma sustantiva, con el pragmatismo del pequeño y mediano empresario que no responde a un proyecto político, sino a un proyecto de vida, preocupado más por la suma de realidades que debe encarar cada día que por el avance de la acción política, en sentido contrario al de las manecillas del reloj.
Ocúpate en blindar la columna vertebral de operación de tu pyme, cuida con esmero al señor Cliente y genera mucho pensamiento de acción en la primera línea de avance, aplicando estrategias de defensa y ataque a partir de los principios de supervivencia, crecimiento y rentabilidad, porque parece será necesario “volar por instrumentos” a baja altura y en zona montañosa, capeando el temporal que todos anuncian, percepciones que por la insistencia en ellas, terminan convirtiéndose en realidades.

Giovanny Portuguez

Empresario de software
www.connexis.wordpress.com