Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 11 Diciembre, 2015

Réplicas de las semifinales.
No puede ni debe ser posible que se enfrenten para disputar el pasaporte a una semifinal un equipo como Saprissa que viene jugando seguido, domingo, miércoles, domingo, contra un rival que está parado desde hace tres semanas como Liberia.


Esto no puede suceder con ningún equipo; es una bofetada al “fair play” y el tema tiene visos de charlatanería. Escribimos recientemente que esta forma de jugar el campeonato “a lo tico” resulta beneficiosa en lo económico, sobre todo para clubes pequeños que se meten a disputar las instancias finales, pero no deberían darse este tipo de enfrentamientos entre un club engolosinado y activo, contra otro que prácticamente estaba de vacaciones. Y no lo decimos por el Saprissa, que no tiene responsabilidad en este desaguisado, sino en general.
El campeonato no puede tener tantas interrupciones.
La Unafut o el ente a quien corresponda debe tomar un acuerdo firme para obligar a los clubes grandes que ceden tres o cuatro jugadores a la Selección Nacional para que jueguen los partidos del campeonato con el resto de la nómina. La mano de obra es calificada y sobra.
Puede que tengan que suspenderse algunas fechas por la participación de los clubes nacionales en la Liga de Campeones, para que compitan con todas sus piezas.
Lógicamente que el Monstruo se tragó a un rival que físicamente estaba en el terreno de juego, pero mentalmente se había salido del torneo hacía muchísimo rato.
En otro escenario, nunca me cansaré de aplaudir el profesionalismo del equipo de Belén, nómina reforzada con varios jugadores que pertenecen al Herediano, rival apreciado al que no le regalaron medio centímetro y al que derrotaron en un momento clave para las huestes campeonas. Nada más y nada menos que le cortaron el paso al primer lugar. Miles de felicitaciones por este comportamiento tan ético y moral de los belemitas.
¿Y el muñeco del Fello Meza?
¿Cómo se le escapa la clasificación al Cartaginés en tres minutos, que fue lo que duró y necesitó Limón para vencer a PZ?
Es patético lo que sucede en el cuadro de la Vieja Metrópoli: su fiel afición le llena el coliseo en horas laborales, inyecta la tesorería del club con ¢44 millones y saborea el pasaporte a semifinales cuando le restan al juego frente a la Liga ocho minutos y de pronto se quedaron sin nada.
¡Traumático!