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Un sondeo de este medio revela que en varias de las escuelas y colegios privados del país los chicos comen bien, y también pueden hacerlo ahora los de centros públicos

Ganó la salud

Afortunadamente, la iniciativa para mejorar la calidad de la comida que consumen nuestros niños y adolescentes en los centros de enseñanza, parece estar dando buenos resultados. Se beneficiarán la salud de los mismos, la tranquilidad por tanto de sus padres, y los recursos económicos que estos y el país en general deben gastar actualmente para atender enfermedades derivadas en buena medida de comer inadecuadamente.
No fue poco lo que le costó al actual Ministro de Educación lograr que se expulsara de las sodas de escuelas y colegios la llamada comida chatarra. Le significó, entre otros, un enfrentamiento con algunos miembros de la industria alimentaria.
Sin embargo hoy Costa Rica sabe que ha dado un buen paso adelante en ese sentido y que la medida contribuirá a cambiar con el tiempo los hábitos de consumo de alimentos en el país, para beneficio de la salud. Lo que bien se aprende desde niños difícilmente se olvida y por otro lado el paladar se educa también desde que nacemos.
Ahora un sondeo realizado por este medio nos revela que en varias de las escuelas y colegios privados del país los chicos comen bien, de manera saludable y en agradable y apropiado ambiente.
Pero afortunadamente, vemos que también los niños que asisten a centros de enseñanza públicos, han comenzado a tener la posibilidad de alimentarse saludablemente. Algunos, tanto en los primeros como en los segundos, llevan los alimentos desde el hogar. Pero cuando esto no es posible, al menos cuentan con una oferta saludable y balanceada donde comprarlos.
Como nunca faltan los que se resisten a las mejoras, parece que ahora los niños son tentados con comida chatarra por vendedores ambulantes que se acercan a las rejas que circundan las escuelas. Bueno, mejorar nunca ha sido tarea de un solo día.
Sin embargo, la realidad es la que han manifestado nutricionistas que verificaron, para este medio, los menús de algunos centros de enseñanza privados, a los que, por cierto, los padres de familia pueden tener acceso puesto que se encuentran en la información en línea que mantienen esos sitios. Esos menús tienen una oferta equilibrada que cuenta con verduras, proteínas, harinas y frutas, todo a partir de productos frescos.
Ha ganado el país, pero sobre todo ha ganado la salud. Fue una buena medida tomada, no pensando en intereses particulares sino en el bien común.
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