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Fujimori se contradice en crispado interrogatorio

Ex presidente peruano admitió el aporte “notable” de Montesinos en la lucha contra el terrorismo

Lima
EFE

Alberto Fujimori, ex presidente de Perú, se contradijo al ser interrogado el viernes sobre el poder de su ex asesor Vladimiro Montesinos, durante un crispado interrogatorio que marcó la tercera audiencia del juicio por violaciones a los derechos humanos.
Cuando el fiscal adjunto Supremo, Avelino Guillén, le preguntó si tenía conocimiento del poder de Montesinos durante su Gobierno, entre 1990 y 2000, el ex mandatario se acogió a su derecho al silencio, aunque en otro momento afirmó: “El jefe de Estado era yo”.
Al referirse a la función de Montesinos en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), dijo que fue asesor y que “tenía por función principal la labor de inteligencia, luchar contra el terrorismo, el narcotráfico y recoger información del frente externo, principalmente de Ecuador y Chile”.
Sin embargo, el ex gobernante manifestó que no recordaba quién invitó a Montesinos y por qué su presencia no aparecía registrada en las actas del Consejo de Defensa Nacional, encargada de la seguridad interna del país.
También admitió que su ex asesor, a quien reconoció el aporte “notable” en la lucha contra el terrorismo, le “sugirió” el nombramiento de ministros como el de Defensa e Interior y otros altos mandos militares y policiales al inicio de su Gobierno y que “probablemente en los otros años también”.
Fujimori, quien había afirmado el miércoles pasado que tenía una relación de tipo “jerárquico” con su entonces asesor, aseguró el viernes que “el señor Montesinos tenía su ramificación muy extendida (pero) con desconocimiento total de sus actividades delictivas”, al referirse a la red de corrupción hecha pública en el 2000.
En la audiencia del viernes se pudo apreciar un cambio en el estilo del interrogatorio a cargo de Guillén, quien reemplaza al titular José Peláez, ausente por motivos personales y desde el inicio marcó distancia con el “acusado Fujimori”.
Guillén le advirtió al ex presidente: “Cuando yo hablo usted responde”, le increpó que es “una falacia” que su Gobierno haya derrotado al terrorismo, e incluso le exigió “sentarse bien”.
En la sesión, marcada por las constantes interrupciones de la defensa de Fujimori, César Nakazaki, que consideraba algunas preguntas “impertinentes”, el acusado se mostró por momentos agresivo, en otras sonreía y hacía comentarios irónicos.
El fiscal supremo también pretendió establecer supuestas contradicciones en las declaraciones de Fujimori en torno a su conocimiento sobre la creación del grupo Colina, el escuadrón de la muerte creado durante su régimen que cometió numerosas ejecuciones extrajudiciales de presuntos terroristas.
Fujimori aseguró que “no tenía conocimiento” de la conformación de Colina, a pesar de que firmó un documento en el que felicitaba a un grupo de militares, entre ellos cinco integrantes de este comando, a los que después recomendó su ascenso, mediante otra misiva.
“Yo firmé los documentos porque así me los habían hecho llegar, pero no sabía para quiénes eran las felicitaciones. Después me enteré que algunos de ellos eran integrantes de grupo Colina”, respondió.
El ex jefe de Estado puntualizó que desconocía la existencia de un documento conocido como “Plan Cipango”, elaborado en 1991, y que -según el fiscal- “da origen a una guerra clandestina, de baja intensidad”, contra la banda armada Sendero Luminoso.
Fujimori expresó, por otra parte, que no fue informado de que la solicitud de asilo presentada a la embajada argentina por el general Rodolfo Robles estaba vinculada a su denuncia de la existencia del grupo Colina dentro del Ejército.
El ex mandatario peruano es enjuiciado por la matanzas en Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), que dejaron 25 muertos, cometidas por el grupo Colina, así como los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer.
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