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Franklin Chang y la bolsa: beneficio para los dos

Rodrigo Díaz

La reciente incorporación de la joven empresa Ad Astra Rocket a la Bolsa Nacional de Valores a través del Mercado Alternativo para Acciones (MAPA) fue verdaderamente una jugada doble, pues no solo se verá beneficiada la naciente compañía, sino también el alicaído mercado de capitales.
Ambos se verán beneficiados, primero porque MAPA necesitaba una empresa símbolo, que tuviera una figura bien conocida para captar la atención de los inversionistas, y eso solo lo puede conseguir con el ex astronauta y ahora emprendedor.
Con Chang como punta de lanza, los promotores del MAPA pueden encontrar eco en otros emprendimientos similares, o que algunas empresas estén dispuestas a abrir su capital.
Por su parte, aunque Chang tiene excelentes contactos en el exterior, necesitará del capital que podrá encontrar en Costa Rica, aunque sea relativamente pequeño en comparación con bolsas más desarrolladas.
Si bien el nuevo empresario podría acceder a fondos de capital de riesgo de países desarrollados, su empresa es aún muy pequeña y tendría que ceder mucho control, lo cual no sería bueno para él en esta incipiente etapa.
Lastimosamente aún no se ha aprobado el reglamento para los fondos de capital de riesgo, que podrían invertir en una empresa como la de Franklin, pero se espera que las autoridades lo aprueben para dar oportunidad a una mayor masa de inversionistas.
Pero, alto, tal vez usted no sea el tipo de inversionista que empresas como Ad Astra necesitan. Debe tomar en cuenta algunas consideraciones:

*Este tipo de inversiones por lo general son para personas de muy alta capacidad económica y que comprenden el mundo empresarial.

*Se llama capital de riesgo, es decir, aunque los rendimientos pueden ser muy altos, el riesgo de perderlo todo también lo es.

*Se invierte en empresas que necesitan crecer rápidamente por lo que requieren mucho capital. El inversionista debe tener una gran cantidad de recursos para destinar una parte pequeña a dicha inversión. No sería conveniente que alguien invirtiera todos sus ahorros en una gran idea, pero que aún no se sabe si tendrá éxito.

*Es una inversión a largo plazo, es decir, podría no ver réditos hasta después de cinco años. Por eso se le llama también capital “paciente”.


Rodrigo Díaz es periodista especializado en finanzas, visite su blog http://cuidomidinero.blogspot.com
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