Federer sin brillo, sin magia
Roger Federer registra uno de sus peores registros en el circuito de la ATP este año, con únicamente una victoria. Archivo/La República
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Federer sin brillo, sin magia

El abierto estadounidense es última oportunidad del tenista suizo para salvar una temporada muy opaca

Roger Federer es el tenista de los récords, para muchos el mejor de la historia —como lo asegura el propio Andy Murray—, pero su temporada 2013 se ha convertido en toda una pesadilla.

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Los buenos resultados le han sido esquivos a lo largo del año, nada más suma un triunfo (el ATP 250 en Halle) que contrasta con sus diez derrotas en 40 partidos (entre ellas algunas sorpresivas como Wimbledon, Hamburgo y Gstaad, donde sumó dos derrotas consecutivas, algo que no sucedía desde 2008).
Por ejemplo, en el último mes Federer perdió contra Julien Bennetau, Sergiy Stakhovsky, Federico Delbonis y Daniel Brands, nombres que en el papel eran muy inferiores a él.
Así, si se compara con el peor registro del suizo, se tendría que retroceder a 2001 cuando sumó únicamente un título en el calendario, con un balance de 49 triunfos y 21 derrotas.
Otro de los datos que resalta de la mala temporada que por el momento está teniendo el campeón de 17 títulos de Grand Slam, es que en cinco de sus seis duelos contra tenistas del top ten ha salido derrotado.
En los últimos siete meses de competición, el de Basilea ganó 75% de sus partidos, frente a los 86% del año pasado y los 95% de 2006. Para poder encontrar un peor porcentaje de Federer, hay que volver a 2002, cuando tuvo por última vez un balance de victorias inferior al 80%. Durante aquella temporada, Federer ganó el 72% de sus partidos, lo que le permitió conseguir tres títulos y terminar el año como número seis del mundo.
Roger, el segundo deportista mejor pagado después del golfista Tiger Woods, con $71,5 millones en ingresos, a punto de cumplir 32 años —el próximo 8 de agosto— podría cerrar una temporada decepcionante tanto para él como para sus seguidores, acostumbrados a los triunfos.
Es ahí cuando todos se preguntan si será el fin de Roger Federer, si llegó ya la decadencia de su carrera deportiva. Sus estadísticas y números podrían señalar que sí, pero nada más hay que mirar al año pasado cuando muchos decían que ya no volvería a ganar un “Grande” y se hizo con la victoria en Wimbledon, para volver a retomar el puesto número uno del mundo.
Lo que significa que con Federer y con su talento nunca se sabe, en el horizonte está el Abierto de Estados Unidos, que comienza el 26 de agosto, ahí el suizo podría acabar con los fantasmas y decir presente como el ave fénix.

Dinia Vargas
[email protected]

Consulta: www.libertaddigital.com, espndeportes.com y atptour.com

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