Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

Enviar
Miércoles 28 Marzo, 2018

Pizarrón

Fechas para recordar en Semana Santa, antes de la elección del domingo 1° de abril, que pueden perderse…

La influencia del catolicismo en Costa Rica es innegable. Desde el periodo de la Conquista y la Colonia se impuso y arraigó esta religión en lo que fue la región de Costa Rica, que luego se mantuvo como el actual territorio nacional.

Su impacto no es solo la presencia de esta religión como mayoritaria de la población costarricense, sino porque ha impregnado la institucionalidad administrativa y política nacional, y la ha llenado de elementos simbólicos, de tradiciones, de festividades, de exaltación de santos y personajes, de imágenes religiosas de distintos personajes y santos, que en otras religiones, que también se dicen cristianas, rechazan, y hasta públicamente aborrecen, estigmatizan o anatematizan, maldiciendo, reprobando o imprecando a quienes como católicos las celebran o les rinden culto a estas imágenes.

De este ataque no escapan los templos, las iglesias y las basílicas, como la de los Ángeles de Cartago, como las imágenes fundamentales de María y de los distintos santos, como lo hemos visto y oído en algunos líderes religiosos protestantes y neopentecostales fanáticos recientemente.

Esta práctica contribuyó también desde tiempos coloniales a desarrollar arte religioso, Ars Sacra, que se expresó en imágenes, en pinturas, en murales y en vitrales que se ponían o hacían en los templos católicos. Al principio traían estas imágenes de México, de Guatemala o de Perú. Luego se fueron desarrollando localmente en las diferentes regiones, hoy países. Un bisabuelo mío, Lico Rodríguez, fue un gran imaginero de finales del siglo XIX. A él se le deben importantes figuras artísticas de personajes religiosos de nuestras principales Iglesias.

La iglesias cristianas no católicas llegaron a finales del siglo XIX al país. Desde esos años empezaron a desarrollar sus prácticas, y por distintas épocas, o periodos, ampliaron sus presencias.

A partir de la década que inicia en 1970, especialmente, empezaron a penetrar el país otras prácticas religiosas llamadas también cristianas, que respondieron al pentecostalismo norteamericano que se introdujo con fuerza, luego de la visita de Nelson Rockefeller al continente, y a Costa Rica, en 1968, quien recomendó el impulso de estas corrientes en América Latina, para contrarrestar las guerrillas, el auge insurgente agrario que estaba dándose en aquellos años en el continente, el impacto de la Revolución Cubana, el impacto de las corrientes de nuevo cristianismo católicos surgido de la Conferencia de Medellín, con el cual se dieron los movimientos como Iglesia Joven, Cristianos por el Socialismo y otros más, y para llegar desde entonces justamente a las zonas de población excluidas y marginadas del desarrollo social y económico de esos años, de gente pobre en posibilidad de abrazar causas sociales y políticas de naturaleza revolucionaria y socialista.

Así empezaron a entrar y a desarrollarse estas nuevas prácticas religiosas, enfrentadas también a los católicos, y opuestas a la forma como los católicos celebraban y practicaban su fe, criticándoles, desde su lectura de la Biblia, sus ritos, tradiciones y símbolos.

Dentro de esta dinámica, los nuevos cultos evangélicos, fundamentalistas cristianos, rechazan el culto a la Virgen. Lutero y Calvino, quienes se separaron de la Iglesia, en la primera mitad del siglo XVI, creando un gran cisma, reconocían dentro de la doctrina religiosa a María como Madre de Dios, a María siempre Virgen y reconocían la Inmaculada Concepción y la Asunción, y dentro del culto a María, también la devoción del Santo Rosario, que esas otras nuevas corrientes religiosas rechazan.

Estas sectas y prácticas religiosas cristianas no católicas la mayoría rechaza los siete sacramentos, excepto el del Bautismo, aceptan 66 de los 73 Libros de la Biblia. No aceptan el culto a las imágenes, ni aceptan postrarse o inclinarse ante ellas. Para estas religiones es un pecado tener imágenes, en cualquier forma que se tengan, incluidas cadenas, colgantes, cuadros etc. Estas sectas y religiones cristianas rechazan la devoción a la Virgen, y niegan la presencia de Jesucristo en la Eucaristía, lo que sí reconocía Lutero.

Estas sectas y prácticas religiosas cristianas no católicas rechazan el Sacramento de la Confesión ante sacerdotes. Consideran que la Biblia la entiende cada persona como le parezca, por lo que rechazan la orientación de la Iglesia en lo que dicen sus pontífices, sus sumos sacerdotes, santos y sabios de la Iglesia. Los protestantes tampoco creen en el purgatorio ni en los rezos por los difuntos.

Una de las facetas más destacadas de estas prácticas religiosas cristianas no católicas es el rechazo del culto a los santos, y solo aceptan la figura de Jesucristo.

También en estas iglesias y cultos cristianos no católicos se fomenta el odio, la fobia, contra el papa, los sacerdotes y la misa, y se llama a sus seguidores a despreciarlos, así como a la Virgen María.

Estas manifestaciones las hemos visto y oído en muchos videos y audios que en estos días han circulado no solo del candidato Fabricio Alvarado, del Partido Restauración Nacional, sino de sus guías espirituales, su “padre espiritual”, especialmente el señor Rony Chaves.

Desde que Lutero se separó del catolicismo en 1519 se desarrollaron, como corrientes históricas de nueva cristiandad, los luteranos, que la fundó Martín Lutero, en 1524, los anglicanos, cuya iglesia la fundó Enrique VIII en 1534 porque el Papa no le concedió el divorcio para poder casarse con Ana Bolena, los presbiterianos cuya iglesia la fundó Juan Knox en Escocia en el año de 1560, la Iglesia Episcopal, que es una rama de la iglesia de Inglaterra fundada por Samuel Seabury en las colonias de Estados Unidos en 1785, los Testigos de Jehová, que Carlos Taze Russell inicia como iglesia en Pensilvania en 1879, la Iglesia Metodista, que organiza J & C Wesley en Inglaterra en 1739, cuando decidió separarse de los anglicanos, los mormones, conocidos como Santos de los Últimos Días, que Jose Smith inicia en Palmyra, Nueva York en 1830, la Iglesia Bautista cuando en el año 1609 a John Smith se le ocurrió fundar esta religión, la Iglesia Unitaria, que Teófilo Lindley funda en Londres en 1774, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, movimiento que inicia Guillermo Miller, un granjero americano bautista, que organiza su iglesia hacia 1860, el Ejército de Salvación grupo que comenzó Guillermo Booth en Londres en 1865, la Iglesia de la Ciencia Cristiana, que se remonta a 1879 cuando María Baker Eddy decidió que se necesitaba una nueva religión, la Iglesia Pentecostal o Asambleas de Dios, iglesias cristianas que comenzaron alrededor de 1914 en Hot Springs, Arkansas. Todas estas prácticamente están en Costa Rica.

Las consideradas iglesias protestantes históricas fueron la de Lutero en Alemania, la de Calvino en Francia y la Anglicana en Inglaterra. De allí derivaron las otras. Se les reconoció como “protestantes” porque protestaban de lo que hacían los católicos, y porque este llamado protestantismo, se caracterizó por esa libre lectura e interpretación fundamentalista de la Biblia.

Otros grupos religiosos del tipo "evangélicos", "Iglesias de Dios", "Iglesia apostólica" o "Iglesia de Cristo", se empezaron a fundar hace más de cincuenta años, y los llamados neopentecostales a partir del Informe de Rockefeller adquieren influencia y peso en el continente americano. Costa Rica no ha sido la excepción de su impacto.

Muchas de estas llamadas iglesias se multiplican como las células, por mitosis, por la separación que de ellas van haciendo sus “pastores” y fundando nuevas “iglesias”, o “templos”. En el mundo se calcula que hay más de 50 mil de estas nuevas “iglesias”.

Aquí hay iglesias y sectas. Las sectas consideradas como segmentos o separaciones, como secciones o sectores desprendidos de los conjuntos más amplios, de sus iglesias y de sus sectas, de los seguidores de la doctrina religiosa del cristianismo.

Igualmente, hay “nuevas religiones” que operan en el mundo, que se estiman en muchos miles de iglesias. Muchas de estas iglesias son apocalípticas y se inspiran en la interpretación literaria de la Biblia, en posiciones conservadoras, tradicionalistas, muchas de ellas ultraconservadoras, como se manifiestan en Costa Rica, de pureza religiosa y de líderes religiosos carismáticos, llamados muchos de ellos “profetas”, “guías espirituales”, “padres espirituales”, “apóstoles”, en casos extremos casi se hacen representar por figuras o personas que se les considera “divinas”. La decisión de estos líderes es la única que cuenta, es quien controla todos los movimientos de los miembros que le siguen, así como su dinero, por su afán de lucro y de poder, y controlan toda la información que les llega. El discurso de estos líderes es demonizador del mundo y en muchos casos de enfrentamiento contra los poderes públicos, como se está apreciando en Costa Rica por algunos de sus líderes religiosos o “profetas”.

En el caso costarricense, también se podrían considerar parte de una protesta contra las grandes iglesias, la católica principalmente, y como una forma de contracultura religiosa contra la tradicional católica y lo histórico social costarricense.

Como estas Iglesias y sectas religiosas anticatólicas, y anti tradición católica, organizadas todas ellas, en este proceso electoral, por medio de la Alianza Evangélica Nacional, que las ha compactado, les ha dado unidad de acción en su diversidad de expresión, alrededor de la candidatura presidencial de Fabricio Alvarado y el Partido Restauración Nacional, es importante recordar, con motivo de la celebración de la Semana Santa, o Semana Mayor, que en la tradición costarricense hay muchas cosas que están bien arraigadas, contra las cuales estos grupos religiosos en posibilidad de gobernar el país, si ganan el 1° de abril, podrían afectar, porque no están de acuerdo con esas prácticas y tradiciones. Bien podrían tratar de impulsar su Agenda Oculta contra la institucionalidad religiosa católica, debilitando o disminuyendo el peso de las celebraciones religiosas católicas.

Existen en Costa Rica los patronos religiosos. Estos patronos religiosos se dan en la Iglesia Católica y en la Ortodoxa. Es una creencia de intercesión de los santos, es una aceptación de protección y defensa de los santos ante Dios. En este sentido esta protección se puede solicitar o dar personalmente, familiarmente, como grupo, como colectividad, como pueblos, región o nación. Igualmente hay oficios y trabajos que tienen su santo Patrón. Esto es parte de la veneración que se tiene hacia los Santos. La fe protestante desconoce el patronazgo de los santos y su veneración.

En el caso costarricense hay patronos ligados a toda nuestra geografía nacional, en cuyos lugares no solo se les rinde una gran devoción sino también que sus fechas se celebran con bastante actividad de la comunidad.

Así tenemos las siguientes fechas en nuestro calendario anual, con los Patronos de los distintos cantones y pueblos, de todas las provincias:

15 de enero, Santo Cristo de Esquipulas en el cantón de Alajuelita
2 de febrero, Nuestra Señora de la Candelaria, en el cantón de Esparza
3 de febrero, San Blas, en el cantón de Nicoya
11 de febrero, Nuestra Señora de Lourdes, en el cantón de Coto Brus
8 de marzo, San Juan de Dios, en el cantón de Upala
19 de marzo, San José en los cantones de San José, Hojancha, Parrita y Siquirres
4 de abril, San Vicente Ferrer, en el cantón de Moravia
11 de abril, Nuestra Señora de la Piedad en los cantones de Naranjo y San Ramón
22 de abril, San Jorge mártir, en el cantón de Abangares
25 de abril, San Marcos Evangelista, en el cantón de Tarrazú
3 de mayo, Santa Cruz, en el cantón de La Cruz
Segundo domingo de mayo, Virgen de Nuestra Señora de Desamparados, en el cantón de Desamparados
15 de mayo, San Isidro Labrador, en los cantones de Vázquez de Coronado, Pérez Zeledón, en San Isidro de Heredia, y el cantón de Nandayure
16 de mayo, San Juan Nepomuceno, en el cantón de Alajuela
13 de junio, San Antonio de Padua, en el cantón de Curridabat
24 de junio, San Juan Bautista, en el cantón de Tibás
26 de junio, Sagrado Corazón de Jesús, en los cantones de Alvarado, Puntarenas central, Pococí y Limón central
29 de junio, San Pablo, en los cantones de Turrubares, León Cortés, San Pablo
29 de junio, San Pedro, en los cantones de Montes de Oca y de Poás
15 de julio, San Buenaventura, en el cantón de Turrialba
16 de julio, Nuestra Señora del Carmen, en los cantones Jiménez y Montes de Oro
25 de julio, Santiago Apóstol, en los cantones de Puriscal, Valverde Vega, Carrillo, Liberia, Talamanca
26 de julio, Santa Ana, en el cantón de Santa Ana
29 de julio, Santa Marta, en el cantón de Corredores
31 de julio, San Ignacio, en el cantón de Acosta
2 de agosto, Nuestra Señora de los Ángeles, en los cantones de Cartago y de Osa, considerada además Patrona Nacional de Costa Rica
4 de agosto, Santo Domingo de Guzmán, en los cantones de Orotina, Santo Domingo y Golfito
15 de agosto, Nuestra Señora de la Asunción, en el cantón de Mora
20 de agosto, San Luis de Tolosa, en el cantón de Aserrí
24 de agosto, San Bartolomé, en el cantón de Barva
28 de agosto, San Agustín, en el cantón de Sarapiquí
31 de agosto, San Ramón Nonato, en el cantón de San Ramón, donde también se celebra con gran pomposidad el Día de la entrada de todos los Santos lugareños
29 de setiembre, San Rafael Arcángel, en los cantones de Atenas, Alfaro Ruiz, Guatuso, San Rafael
29 de setiembre, San Miguel Arcángel, en el cantón de Escazú
4 de octubre, San Francisco de Asís, en el cantón Los Chiles
12 de octubre, Nuestra Señora del Pilar, en los cantones de Alajuela centro y de La Unión
21 de octubre, San Mateo, en el cantón de San Mateo
24 de octubre, Nuestra Señora de las Mercedes, en los cantones de Grecia y de Palmares
4 de noviembre, San Carlos Borromeo, en el cantón de San Carlos
4 de diciembre, Santa Bárbara, en el cantón de Santa Bárbara
8 de diciembre, la Inmaculada Concepción, en los cantones de Paraíso, el Guarco, Heredia central, Liberia, Bagaces, Aguirre, Garabito, Limón central, Guácimo y Matina
12 de diciembre, Virgen de Guadalupe, en los cantones de Goicoechea y de Nicoya.

Del mismo modo que existen los patronos para los cantones, está también bien establecido un santoral toponímico en los cantones de Costa Rica. Veamos, entre otros cantones los siguientes:

En la provincia de San José, está el nombre de la provincia y del cantón central, así creado en 1848, el cantón de Desamparados, creado en 1862, el cantón de Santa Ana, creado en 1907, así como la llamada Zona de los Santos, de San Marcos de Tarrazú y Santa María de Dota

En la provincia de Alajuela, el cantón de San Ramón, creado en 1856, el cantón de San Mateo, creado en 1868 y el San Carlos, creado en 1911.

En la provincia de Heredia, el cantón de Santo Domingo, creado en 1869, el cantón de Santa Bárbara, creado en 1882, el cantón de San Rafael, creado en 1885, el cantón de San Isidro, creado en 1905, el cantón Belén, creado en 1907 y el cantón de San Pablo, creado en 1961.

En la provincia de Guanacaste, el cantón de Santa Cruz, creado en 1848, y el cantón La Cruz, creado en 1969.

Y existen los Santos Patronos de las distintas profesiones. Muchas de ellas se celebran gremialmente en nuestro medio.

Los Santos Patronos de las distintas Profesiones y Oficios entre otros son:

Abogados: Ivo de Kermantin, Raimundo de Peñafort y Tomás Moro
Actores: Juan Bosco
Aduaneros: Mateo
Agentes de Propiedad: Teresa de Ávila
Agricultores: Isidro el Labrador
Albañiles: Antonio de Padua
Amas de casa: Ana
Aprendices: Juan Bosco
Arquitectos: Tomas Apóstol
Aseguradores: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Atletas: Sebastián
Bibliotecarios: Jerónimo
Bomberos: Bárbara y Juan de Dios
Cantantes: Gregorio Magno
Carniceros: Antonio Abad
Carpinteros: José esposo de la Virgen María
Científicos: Alberto Magno, Tomás de Aquino
Dentistas: Apolonia, Cosme y Damián
Diplomáticos: Arcángel San Gabriel
Editores: Juan Bosco
Educadores: Felipe Neri
Escuelas: Tomás de Aquino
Farmacéuticos: Nicolás, María Magdalena
Hospitales: Juan de Dios, Martín de Porres
Jóvenes: Luis Gonzaga
Madres de Familia: Virgen María
Maestros: Gregorio Magno, Juan Bautista de la Salle, José Calasanz
Moribundos: San José
Notarios: Catalina de Alejandría, Ginés de Arlés, Guido, Lucas, Lucía, Marcos
Obreros: José esposo de la Virgen
Oculistas: Lucía, Otilia
Padres de familia: José esposo de la Virgen
Periodistas: Francisco de Sales
Radio (locutores y operadores): Arcángel San Gabriel
Universidades: Tomás de Aquino

Esta cultura religiosa, esta tradición religiosa, esta religiosidad popular, arraigada en nuestra Historia, amparada por el Estado, y por las acciones respetuosas de los gobiernos, ante la llegada de un gobierno de fanáticos religiosos anticatólicos, confesos enemigos de estas prácticas, de estos cultos y reverencias, corren el peligro de debilitarse, de eliminarse y hasta de desaparecer en caso de que lleguen, con Fabricio Alvarado, a la Presidencia de la República, el grupo de “guías espirituales”, “padres espirituales” y “profetas” que han clamado, como nunca lo han hecho tan públicamente contra los valores más sensibles de los católicos costarricenses.

Estos “guías espirituales”, “padres espirituales” y “profetas” van a ser el Gabinete Paralelo, el Gabinete Real del posible sumiso Presidente ante estas voces divinas, celestiales y directas, sin intermediarios...
Esto también se juega en esta elección del domingo 1 de abril próximo.

Estamos a las puertas reales de impulsar un cambio profundo en la manera de gobernar el país, de orientarlo y dirigirlo con timoneles dispuestos a echar abajo el progreso social e institucional logrado por casi 200 años y de instaurar una dirección conservadora, que va a costar mucho corregir.

Hoy estas iglesias y sectas no católicas son lo que son, y han llegado a ser lo que son, porque han gozado de las libertades para el ejercicio de sus cultos y prácticas, y porque a la Iglesia Católica se le cortaron sus malas influencias que presionaban de igual manera contra el ejercicio de esas practicas religiosas. La intolerancia religiosa dio paso a la tolerancia religiosa, y más tarde, la intolerancia política de 20 años, desde 1948 hasta 1969, a la mayor tolerancia política, cuando se eliminaron a principios de la década del 70 las restricciones legales para la participación de los comunistas en los procesos electorales. Estos son progresos que no pueden echarse atrás.

Crecí en barrios donde, en algunas casas, de fanáticos religiosos, que se sentían en el poder, ponían carteles en las puertas y ventanas que decían “Aquí somos católicos y no admitimos propaganda protestante”, “Aquí somos católicos y no admitimos protestantes”, “Aquí somos católicos y no admitimos protestantes ni comunistas”.

En la década del 40, en el periodo de la postguerra, también alentaron lemas similares: “No le hable, no le compre, no le venda a los comunistas”

He visto en Moravia, a la entrada de una escuela, un cartel que dice: “Aquí no leemos periódicos, solo la Biblia”. Solo falté decir francamente que allí no leen ningún libro.

La verdad es que no quiero para Costa Rica que situaciones como éstas puedan volverse a repetir y a vivir. Por eso los invito a votar por una Costa Rica democrática, más justa, inclusiva, tolerante, liberal en el sentido clásico costarricense, progresiva, de pleno ejercicio de Derechos Políticos, de Derechos Ciudadanos y de Libertades Públicas, sin censuras de ningún tipo, de ejercicio real de Derechos Humanos con plenitud, de realización efectiva de las Garantías Sociales, donde todos los costarricenses, sin distinción de ningún tipo se reconozcan iguales ante el Estado costarricense, ante sus instituciones, con respeto a como en las distintas iglesias se reconozcan entre ellos, y por el fortalecimiento del Estado Social y Democrático de Derecho que hemos logrado hasta hoy.

Para los que buscan pretextos de “no votar” porque ninguno de los dos candidatos ni los dos partidos les gusta, o les provoca hacerlo, sea por sus orígenes partidarios, por las personas que se les han sumado, por las críticas que se les hacen, de gobierno o de desgobierno, porque huelen mal, les digo que deben votar. Uno de los dos va a salir electo Presidente, con el voto suyo o sin el voto suyo. Asuma la responsabilidad de que con su voto llegue el que considere la mejor opción de las dos que hay. No tenemos otra alternativa. Si es del caso, con una mano vote, ejerza su voto, y con la otra tápese la nariz si eso le evita malos olores en la papeleta.

No hay que botar el voto, hay que darle contenido político. Esta es una decisión que hay que tomar inevitablemente. No hay forma de permanecer al margen porque de cualquier modo sus consecuencias con alcanzarán. Anular el voto o votar en blanco no hace ningún punto. El que vote nulo o vote en blanco está votando por Fabricio Alvarado. No se llamen a engaño. Así es. O, no sean hipócritas, digan que van a votar por él y háganlo.

El lunes 2 de abril tendremos Presidente con mucho o poco abstencionismo, con muchos o pocos votos en blanco y nulos, pero lo tendremos, con nuestra responsabilidad votando, o con nuestra irresponsabilidad dejando que otros decidan por nosotros. O elegimos nosotros, u otros eligen por nosotros. NO hay alternativa.

Cuando se desarrolló la teoría política moderna, con Hobbes, Locke, Rousseau, Montesquieu, Bodino y muchos otros se entendió claramente que el Poder del gobernante se originaba del pueblo, que le delegaba su voluntad para gobernar, y que no venía ese Poder de Dios, ni Dios lo escogía o nombraba. Y se desarrolló la idea que ese Gobernante debía ser armónico en su relación con el pueblo. Se entendía que el gobernante tenía un mandato, por eso se le llama mandatario, y que ese mandato es lograr la mayor felicidad posible del pueblo, para decirlo con Bolívar, por lo que debe buscar el mejor vivir del pueblo. Estos revolucionarios establecieron que si el gobernante se apartaba de su mandato, se volvía tirano, déspota, autoritario o gobernaba contra el pueblo, el pueblo tenía un derecho natural a la rebelión para destituirlo y nombrar otro que restableciera la armonía de la voluntad delegado.

Hoy estamos a las puertas también de que llegue un gobernante que se cree escogido por Dios, y con ello se puede restablecer más que un gobernante absoluto, un gobierno teocrático, al estilo de los que existen en Oriente Medio y en algunos países árabes. Esto todavía es peor para el desarrollo democrático nacional.

No deje de votar. Si no lo quiere hacer por Costa Rica porque le cuesta ver este panorama, hágalo por usted mismo, por sus familia, por sus hijos y por sus nietos. Todos nosotros somos los nietos y bisnietos de quienes en el siglo XIX y siglo XX hicieron este país, con los éxitos que le reconocemos y disfrutamos.

No le falle a la Patria, a Costa Rica. Vote el domingo próximo, 1° de abril.