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Sábado 16 Febrero, 2013

Las esferas grandes podrían haber integrado molinos comunitarios de gran producción y las más pequeñas, molinos familiares o de pequeñas comunidades


Esferas de Costa Rica

Conocida es la fascinación que producen las Esferas de Costa Rica en toda persona que descubre su existencia. El interés se incrementa al conocer el misterio que encierra el origen, significado o utilidad de estas magníficas piezas arqueológicas, invitando al observador a dar rienda suelta a su imaginación, intentando descubrir el enigma. Exactamente eso fue lo que me sucedió.
Personalmente, no creo en explicaciones esotéricas o seudo-científicas, por lo que me he limitado a buscar respuestas lógicas y realistas al respecto.
Reflexionando sobre el tema, me imagino que no debe haber sido una dificultad insalvable el hecho de movilizar estas pesadas unidades de piedra, ya que precisamente, por su condición esférica, bastaría con empujarlas para desplazarlas sobre terrenos horizontales o aplicarles palancas simples para hacerlas subir y bajar terrenos escarpados.
Respecto a su utilidad, he intentado imaginar cuál podría ser. Sin descartar por completo las razones puramente religiosas o espirituales que han llevado a la mayoría de las civilizaciones de todos los tiempos a realizar obras increíbles, me inclino por otorgarle una motivación práctica a la elaboración de las esferas.
Tomando en cuenta que en la alimentación de las poblaciones precolombinas en Centroamérica, habitualmente estaba presente el maíz, supuse que estos pueblos pudieron desarrollar un tipo original de molino, diferente a los conocidos hasta ahora, para convertir el duro grano seco del maíz en harina para la elaboración de sus alimentos.
Normalmente, las comunidades antiguas de las regiones vecinas y también las de esta zona, utilizaban pequeños molinos manuales para ejecutar dicha función, logrando su cometido tras un arduo trabajo de prensado y raspado de los granos, manipulando una piedra cilíndrica que presionaban deslizándola sobre otra piedra plana o cóncava, aplastando y moliendo los granos. Este trabajo requería de un gran esfuerzo físico, ya que la presión necesaria para fragmentar y moler los granos debía ser ejercida por la persona que estaba ejecutando la molienda.
Si imaginamos una esfera de piedra, grande y pesada, sobre una superficie también de piedra, plana o ligeramente cóncava, con dos, tres o cuatro personas alrededor, empujando suavemente la esfera de un lado a otro, permitiéndole un corto recorrido y depositando sobre la piedra base, granos de maíz, podemos deducir que se obtendría una harina muy bien molida, similar a la que se podía obtener al confeccionarla con los pesados molinos de piedra que se utilizaban en la Europa medieval, accionados por ruedas de agua, viento o tracción animal.
Con un molino basado en una gran esfera de piedra, el esfuerzo humano sería mínimo, ya que la molienda se produciría por la presión ejercida por el peso de la esfera.
Las esferas grandes podrían haber integrado molinos comunitarios de gran producción y las más pequeñas, molinos familiares o de pequeñas comunidades. Las que se han encontrado en territorios insulares, notablemente más pequeñas, pero siempre de un peso considerable, podrían ser la versión portátil de estos molinos, factibles de transportar en algún medio de navegación.
Para confirmar esta teoría, habría que encontrar o identificar la pieza faltante de los molinos, o sea, las bases de piedra sobre las cuales se desplazaban las esferas. Desconozco si hay hallazgos de esta índole, pero de haberlos, la hipótesis se vería fortalecida.

Jorge Russell
Español, residente en Costa Rica