Endiablados a octavos
Eden Hazard, el fantasioso jugador de Bélgica, inicia la carrera que terminó en gol su compañero Origi, rebasando la marca del ruso, Aleksei Kozlov. Christophe Simon/AFP-La República
Enviar

Endiablados a octavos

Los diablos rojos de Bélgica crucificaron a Rusia en el epílogo

Una genialidad de Eden Hazard, culminada por el juvenil Divok Origi, fue todo lo que necesitó Bélgica para sumar tres puntos ante Rusia, clasificarse a octavos y poner contra las cuerdas al equipo de Fabio Capello que llegará a la última jornada con un único punto.
Origi, que había reemplazado a los 57 minutos a Romelu Lukaku, culminó a los 88 minutos una magnífica acción de los “diablos rojos” dentro del área.

201406222340480.a77.jpg
En un flojo partido, escaso de ritmo y con pocas ocasiones, Hazard fue lo único destacado. Despertó a tiempo, cuando apenas quedaban tres minutos y fabricó la jugada del gol. Rusia por su parte ofreció muy poco para lo que se espera del país que acogerá el próximo Mundial.
Rusia mostró un juego muy típico con el que Fabio Capello ha hecho carrera; llegar lo más rápido posible al área contraria, sin importar la forma, con un pelotazo o un robo de balón.
Y eso le bastó para crear más peligro que los belgas hasta el descanso. Obligó a emplearse en tres ocasiones, siempre con acierto, a Thibaut Courtois, y hasta pudo reclamar un penalti de Toby Alderweireld sobre Maksin Kanunnikov, en el minuto 24.
Los rusos mostraron mayor ambición al comienzo del segundo tiempo y el técnico belga Marc Wilmots, por su parte, se cansó del deambular de Lukaku, sustituido por el delantero del Lille, Divock Origi en el 57.
Para entonces, el equipo de Capello llevaba tiempo jugando cerca del área belga, acercándose al gol con un disparo cruzado de Andrey Eschenko a escasos minutos del final.
La ocasión rusa despertó a Bélgica, y el genio belga, el único que podía cambiar el partido, asumió el mando, estuvo a punto de marcar con un disparo cruzado y le puso tintes finales al encuentro.
“Sinceramente, estoy muy contento con la respuesta del equipo, aunque no con el resultado. No merecimos perder. Tuvimos ocasiones para ganar e hicimos un buen partido contra un gran equipo, pero desafortunadamente las desaprovechamos”, indicó Capello en conferencia de prensa.
Lo que no le preocupó al entrenador belga era la portería. Thibaut Courtois, impecable, aguantó el poco peligro que presentó Rusia, que se intensificó un poco en la segunda mitad. También aguantó el sol, que pegó fuerte en Maracaná durante todo el partido.
“Sé que se espera mucho de nosotros, pero vamos paso a paso, porque no puedes mirar más lejos”, dijo el arquero belga.
Los reyes belgas, Felipe y Matilde, y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, vieron la victoria de Bélgica en las graderías del estadio Maracaná y lo más probable es que estén en el próximo encuentro de Bélgica ante Corea del Sur, el 26 del presente mes en la Arena Corinthians en Sao Paulo.

Walter Herrera
[email protected]
@La_Republica

Ver comentarios