Logo La República

Miércoles, 19 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


En la mitad del río

| Viernes 04 mayo, 2012


En la mitad del río

Tuve el privilegio de presenciar en Colombia un discurso del señor Alvaro Uribe, expresidente de ese país. Hizo una recapitulación de su gobierno, aciertos, errores y lo que requirió para lograrlo. Fue evidente que él era el líder necesario para generar una transformación que nadie creyó posible. Fue tan sencillo y carismático, y la comparación con nuestra coyuntura tan irresistible, que quiero compartir algunos pasajes, pues muestran la importancia que tienen la claridad, el carácter y la comunicación para acometer el reto de darle la vuelta a la realidad de una nación.
Tuvo una visión muy clara de la Colombia que quería, y los tres elementos que necesitaba para lograrlo: seguridad individual, garantías institucionales y equidad social. Así tendría inversión local y extranjera para crear empleo y desarrollo; lo que solo se da cuando hay seguridad para moverse y para invertir.
Para lograr que estas prioridades calaran a todo nivel hizo un esfuerzo permanente de comunicación: interna y a la ciudadanía. Martillar sobre estos tres temas, logrando galvanizar a su gobierno y a la población en torno a las prioridades de la nación. Muy importante también, congruencia entre lo que hacía y lo que decía. No podía hablar de seguridad y transar con la guerrilla o tolerar el narcotráfico o peor aún, mostrarse débil ante realidades que requerían firmeza.
Necesitaba generar confianza. Nadie en Colombia creía en la posibilidad de lograr algún avance, mucho menos resolver un problema de tantísimos años. Buscó entonces algunos logros tempranos que le dieran credibilidad a su proyecto, y así tuvo un punto de apoyo para construir. Somos testigos del gran salto que tuvieron, y como pasaron de ser un país sin esperanza a uno que sueña y progresa.
Nuestro punto de partida es mejor, pero llevamos años estancados. ¿Cuáles son las prioridades de este gobierno? Nuestra infraestructura es pésima y se deteriora día con día, la salud pública y la Caja colapsan, vivimos inseguros, y el único objetivo claro de este gobierno fue fiscal y desde el 1° de mayo resulta ser la seguridad. El “plan fiscal” fallido solo buscó más ingresos: engordar más un Estado obeso y anquilosado, cobrándoles a quienes es fácil hacerlo, sin pensar en controlar el carnaval en salarios y contrataciones de los empleados públicos, pensiones desmedidas y consultorías que no acaban de sorprendernos.
A doña Laura le quedan poco más de dos años, y todavía puede hacer mucho, pero debe tener un proyecto país. ¿Cuál es la Costa Rica del bicentenario que ella visiona? ¿Cuál es su plan para comenzar a avanzar? ¿Cuáles son las tres prioridades que debería comunicar a sus ministros, congreso y nación, con las que lograría inspirarnos y hacernos soñar? ¿Cómo va a generar una base de confianza para comenzar a construir? Es difícil y por eso se necesita una nación unida que solo se logrará al articular una visión de país inspiradora, que debe ser capaz de esbozar con claridad de ideas, carácter e incesante comunicación. Creo que todos los costarricenses compartimos la preocupación por la seguridad, pero este tema debe ser parte de un proyecto más ambicioso e inspirador. Los ticos estamos para más, y una población convencida puede hacer mucho para mover a un congreso a la deriva.

Alberto Ulloa Castro
Ingeniero químico
[email protected]