Enviar
Opción de financiamiento con bancos es menos usada a la hora de comprar artículos para el hogar
Electrodomésticos impulsan crédito no bancario
Cuotas, plazos y facilidad en los trámites solventan necesidad de la mayoría de los consumidores

Más del 50% de las ventas en tiendas de electrodomésticos se realiza con financiamiento para los compradores, por lo que estos comercios se han convertido no solo en proveedores de artículos para el hogar, sino en la solución crediticia para la mayoría de los clientes.
Los créditos con recursos propios o en alianza con emisores de tarjetas, son en algunos casos, responsables de hasta el 80% de la facturación de un local de este tipo, según un sondeo realizado por LA REPUBLICA.
Lo anterior se debe a varias razones, entre ellas la facilidad del trámite —que puede ser en algunos casos por teléfono o Internet—, el tiempo de aprobación que varía entre 45 minutos a una hora, y la flexibilidad en los requisitos.
Por ejemplo, para un crédito bancario generalmente se solicitan además de documentos de identificación, salarios mínimos de alrededor de ¢200 mil al mes, se revisa la calificación crediticia (con la que le pueden negar el préstamo), y en muchos casos se requieren hasta dos fiadores.
Por otro lado, las tiendas de electrodomésticos son mucho más flexibles. En el caso de Gollo “solo se necesita la cédula de identidad, antigüedad laboral de seis meses, ingresos superiores a ¢110 mil mensuales con su comprobante y un recibo de servicios públicos”, explicó Eduardo Córdoba, gerente de Mercadeo de la cadena comercial.
Esta empresa además premia a los clientes financiados con sorteos mensuales para que se mantengan al día en sus pagos y brinda otros incentivos no monetarios.
“Nuestro programa trabaja bajo un sistema que permite al cliente reutilizar su línea de crédito cuantas veces lo necesite”, comentó Córdoba.
En el caso de los almacenes Hogar Feliz, cerca del 60% de las compras es financiado mediante dos instrumentos: CrediHogar, que es un crédito con recursos propios de la empresa, y el otro es en convenio con un emisor de tarjetas.
Para conocer mejor a los clientes, esta empresa utiliza instrumentos como Datum, que le proporciona información sobre el historial de pago de los solicitantes.
“No hay un solo perfil de cliente que pide financiamiento, aquí vienen desde algunos ejecutivos hasta la gente más sencilla”, dijo José Interdonato, administrador de Hogar Feliz, Escazú.
Dado que estas empresas no utilizan el sistema de calificación de deudores de la banca, para conocer el historial de sus solicitantes de crédito, algunas piden fiadores para garantizarse el pago. Generalmente este requisito se aplica a la parte de su cartera de acreedores con historial de morosidad alta, explicaron los voceros de varios locales consultados.
Otras de estas tiendas financieras se “curan en salud” y piden primas que varían en torno al monto solicitado o algún tipo de documento que les pueda ayudar al cobro oportuno.
“En nuestro caso se firman contratos o pagarés y se realizan gestiones preventivas de recordatorio de pago a través de nuestro centro de llamadas”, explicó Rocío Vásquez, gerente general de Grupo Monge.
Sin embargo algunas de estas tiendas a pesar de que les otorgan el crédito a todos los solicitantes (variando tasas, según condiciones) confían en que se les acreditarán los pagos sin mayor preocupación.
“No tenemos un método para asegurarnos el pago, solo los buenos antecedentes del comprador… un cliente agradecido de tener crédito asequible”, indicó Phillip Waugh, gerente general de Casa Blanca.



Arellys Cedeño
Carolina Acuña
[email protected]
[email protected]
Ver comentarios