Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 21 Enero, 2015

¡Si tiene que caer alguien más, junto con el viceministro, que caiga!


Pizarrón

El regalo de los reyes… del Gabinete

La Procuraduría General de la República es un órgano de la Administración Pública, forma parte del Ministerio de Justicia, actúa como abogado del Estado costarricense, y tiene representación obligatoria, en una serie de instancias, entre ellas juicios relacionados con niños, o la Sala IV, donde desempeña un papel de asesora, sin que sus pronunciamientos para la Sala IV sean obligatorios.
La Procuraduría representa al Estado en cualquier juicio en que se involucre. Se creó como parte de las reformas que impulsó la Junta de Gobierno, el 2 de junio de 1948. Goza de independencia administrativa, funcional y de criterio para poder cumplir cabalmente sus funciones.
Entre sus funciones, la Procuraduría actualiza constantemente la legislación costarricense, por medio del Sistema Nacional de Legislación Vigente.
También aclara lo relacionado con las dudas jurídicas de la Administración Pública en general. Cuando así procede, sus opiniones legales y jurídicas, o sus dictámenes, o pronunciamientos son vinculantes. Con ello también contribuye a mejorar la interpretación y entendimiento del sistema jurídico nacional.
Es una institución que forma parte del control público democrático. También vela por la supremacía de la Constitución Política y de los derechos y libertades de los habitantes.
La Procuraduría puede realizar investigaciones contra cualquier funcionario, excepto los que tienen inmunidad, o autoridad administrativa o policial.
La Procuraduría se integra con varias procuradurías adjuntas. El Procurador General es la máxima autoridad de este órgano. Lo designa el Consejo de Gobierno pero lo ratifica, en su nombramiento, la Asamblea Legislativa, quien puede nombrarlo libremente si le rechaza, no ratifica, dos propuestas sucesivas.
Su plazo de nombramiento es de seis años, reelegible sucesivamente. Su remoción antes del vencimiento de su plazo se puede hacer si existe justa causa, analizada en sesión secreta por el Consejo de Gobierno, y ratificada por la Asamblea Legislativa cuando la Asamblea ratificó el nombramiento.
El 6 de enero, Día de Reyes, cuando los Reyes Magos le llevaron regalitos a Jesús, según la leyenda, el Viceministro de la Presidencia, le llevó de regalito a la Procuradora la oferta, y la presión política adecuada, de que renunciara a su puesto a cambio de un nombramiento en el servicio exterior.
Nadie se chupa el dedo en Costa Rica que lo actuado por el Viceministro haya sido acto de su propia iniciativa. Solo que sea un estúpido, incapaz de comprender las cosas, o tonto, cualidades que no le adornan, le hubieran hecho actuar de esa forma.
Actuó así porque le encomendaron proceder. ¿Quién? ¿El Ministro de la Presidencia? ¿El propio Presidente? ¿Los vicepresidentes? ¿Por qué el Viceministro actuó de mensajero en esa forma? ¿Cuál es la justa causa, o causas justas, que el Consejo de Gobierno analizó, en sesión secreta, porque así tienen que hacerlo, para pedir su renuncia? ¿Qué les estorba de esta funcionaria?
Si la Asamblea Legislativa nombró, y en buena lid de discusión pública, a la actual Procuradora, tiene todo el derecho de discutir la intención de remoción o destitución disfrazada del cargo que han intentado los Reyes Magos de la Casa Presidencial.
¿Cuáles y quiénes son los Reyes Magos del Gabinete que ordenaron el regalito?
¡Si tiene que caer alguien más, junto con el Viceministro, que caiga!