Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 18 Enero, 2016

 El BCCR este año tiene mayor facilidad para que se produzca, de forma natural y congruente con otros precios, un aumento en el tipo de cambio que sería favorable para la producción nacional

El Programa Macroeconómico 2016-2017: Tasa de interés y tipo de cambio

El Programa Macroeconómico 2016-2017 del Banco Central de Costa Rica (BCCR) nos permite elaborar sobre las previsiones que de él se derivan para dos precios fundamentales: la tasa de interés y el tipo de cambio.
A pesar de que el BCCR disminuyó durante 2015 su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 300 puntos base (p.b.), las tasas tanto básica pasiva como activa promedio de los intermediarios financieros cayeron menos de la mitad. Además, la inflación se estima que fue el año pasado negativa entre -1 y 0,5%, por lo que su caída fue mayor a 500 p.b. Por eso, a la hora de aprobar su Programa Macroeconómico el BCCR adoptó una nueva disminución de la tasa de política monetaria de 50 p.b.
Una ligera apreciación de un 0,8% del tipo de cambio que además tuvo pocas oscilaciones, junto a esa insuficiente disminución de la tasas de interés en colones, llevó a que aumentara el premio por invertir en colones en más de 200 p.b.
Por ello no es de extrañar de que el BCCR afirme: “los agentes económicos muestran preferencia por instrumentos de ahorro en colones”. Tampoco extraña que a pesar de que el BCCR pretendiera en su Programa Macroeconómico 2015, y en su revisión del mismo, un crecimiento mayor del crédito al sector privado en colones que en dólares (16,3% en colones y 8% en dólares) los resultados se dieran al revés (9,2% en colones y 14,1% en dólares).
El diferencial de intereses en favor del ahorro financiero en colones frente a dólares, la estabilidad del tipo de cambio y los ingresos de recursos externos para financiar tanto el déficit del gobierno como el aumento de los créditos en dólares del sistema financiero; a la par de la caída en el precio de las importaciones mantuvieron bajo el tipo de cambio real en detrimento de las exportaciones y la producción local que compite con las importaciones.
En 2015 una política más agresiva de baja de la TPM hubiera permitido una ligera depreciación del colón en lugar de su apreciación.
En diciembre pasado la Reserva Federal de EE.UU. aumentó su TPM y anunció nuevos aumentos. No es de esperar este año una mejora sustancial de los términos de intercambio como el que disfrutamos en 2015 (el BCCR estima la mejora en 2016 en un 0,9%). Por ello es previsible que el premio para invertir en colones disminuya. Además, con la colocación de $1.000 millones de 2015, se agotó la autorización de colocar eurobonos y no se prevé que fructifique la colocación de bonos del gobierno en China.
Por todo ello el BCCR este año tiene mayor facilidad para que se produzca, de forma natural y congruente con otros precios, un aumento en el tipo de cambio que sería favorable para la producción nacional.
El gran peligro ante este panorama lo siguen presentando el déficit fiscal, el crecimiento de la deuda externa y que se deterioren las condiciones de riesgo país. Esas circunstancias podrían llevarnos a tasas de interés reales más altas en colones, que aceleren el alto desequilibrio fiscal y limiten el crecimiento de la inversión y la producción.

Miguel Ángel Rodríguez
Disyuntivas